Determinar cómo varia la composición de la biosfera microbiana del salar de Huasco de la Región de Tarapacá, junto con estimar los factores bióticos y abióticos que influyen en la diversificación microbiana, es el objetivo de un proyecto FONDECYT en el que participan cinco destacadas investigadoras de distintas universidades y centros de investigación de Chile.

Este proyecto recibió un financiamiento por 174 millones de pesos y se ejecutará durante tres años. El equipo está integrado por las doctoras Cristina Dorador y Martha Hengst de la Universidad de Antofagasta, Verónica Molina de la Universidad de Playa Ancha, Klaudia Hernández del centro GEOLIMNOS y Yoanna Eissler de la Universidad de Valparaíso.

La Dra. Cristina Dorador, quien es la directora del proyecto, comenta sobre las implicancias de esta iniciativa científica inédita en Chile. “Los salares del norte de Chile presentan una la alta diversidad microbiana. Hemos descubierto que la mayor cantidad de taxa microbiana es considerada rara, es decir, se encuentran en baja frecuencia, pero son altamente diversos. Este concepto se llama Biósfera Rara”, explica la investigadora de la UA.

Agrega que debido a que estos ambientes tienen condiciones extremas para la sobrevivencia de los organismos, “nuestro objetivo es determinar cómo varía la composición de la biósfera microbiana rara en el Salar de Huasco, además de estimar los factores bióticos y abióticos que dirigen la diversificación microbiana, incluyendo el efecto de la radiación solar y las comunidades virales”, sostiene.

Los Salares

Los salares del norte de Chile son remanentes de antiguos paleolagos, por lo tanto, son considerados laboratorios naturales en el sentido que las condiciones ambientales forzantes y extremas han modelado, una microbiota única, la cual estaría desarrollando distintos metabolismos además de modificar su entorno mediante la producción de compuestos u otras reacciones.

Son esos compuestos y procesos los que tienen un gran interés científico, a la vez que también podrían ser utilizados en diversos aspectos industriales, en áreas como la alimentación, farmacéutica, química, tecnología, entre otros.

“Este es el cuarto proyecto que FONDECYT nos financia en el campo de los humedales altoandinos, lo cual da cuenta de la necesidad de seguir investigando en este tema y de la importancia nacional e internacional que tiene”, explica la doctora Cristina Dorador.

Fuentes de Vida y Ciencia

Los salares del norte de Chile no son importantes sólo por la gran diversidad biológica que albergan, incluyendo fauna carismátic como los flamencos, si no que además por ser testigos vivientes del pasado y presente del Desierto de Atacama, es decir, contienen un inmenso legado natural y cultural.

“Actualmente estos ecosistemas se encuentran frente a una importante presión por el uso del agua y por la contaminación ambiental, lo cual pone en peligro el legado biológico y genético que poseen. Estos sistemas son frecuentemente visitados por científicos de todo el mundo que buscan validar sus modelos o ideas y usarlos de plataforma en estudios multidisciplinarios, como la astrobiología”, explica la investigadora de la UA.

En el caso de este proyecto FONDECYT, el uso de nuevas técnicas de secuenciación de ácidos nucleicos permitirá visualizar de mejor manera la vasta diversidad de microorganismos presentes en los salares. Por lo tanto, hasta los cambios considerados menores en las condiciones ambientales de un salar afectarían necesariamente la composición y diversidad de las comunidades microbianas, las cuales sostienen los procesos tróficos del sistema.



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