La reunión del Consejo de Ministros de Pesca de la UE concluyó  con los acuerdos sobre los totales admisibles de captura (TAC) y las cuotas por países para la flota comunitaria durante el año que viene. Los acuerdos alcanzados confirman la incapacidad de este organismo para proteger y gestionar los recursos pesqueros. La mayor parte de las decisiones tomadas ignora las recomendaciones científicas realizadas por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) y sentencia así el futuro de las principales comerciales y de la propia industria pesquera.

"Se está desarrollando un tipo de gestión dirigida a mantener los stocks en un estado permanente de sobreexplotación. El nuevo objetivo de los gestores pesqueros es ese ahora,  la sobreexplotación sostenible. Los stocks están tan bajos que se realizan capturas hasta 20 veces inferiores a las realizadas hace 10 años", sostiene Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa.

Uno de las decisiones más lamentables e incomprensibles de las tomadas por el Consejo es la de reabrir la pesquería de la anchoa en el Mar Cantábrico. Tras más de cuatro años de cierre, se ha decidido permitir la pesca a partir de enero de 2010 a pesar de los informes científicos del ICES solicitando el mantenimiento del cierre debido al bajo estado del stock. Además, siguen sin cerrarse pesquerías en las que los científicos llevan aconsejando cero capturas 11 años, como el caso del bacalao del Mar de Irlanda, 7 años, como el rape en las aguas ibéricas u 8 años, como la cigala del Mar Cantábrico.

Según la organización internacional de conservación marina, este modelo dirigido a sobreexplotar los recursos se mantendrá hasta que los gestores políticos dejen de entender como una victoria volver de estas negociaciones con las máximas cuotas posibles, al margen del estado de los recursos. José Rodríguez, científico marino de Oceana: "Yo no sé donde estarán los políticos que han estado peleando por la apertura de la pesquería de la anchoa en el Mar Cantábrico dentro de unos años.
Lamentablemente, gracias a ellos, tampoco podemos saber ahora donde estarán a esas alturas los pescadores. La única certeza es que la anchoa, tal y como la conocimos hasta hace pocos años, ya no estará allí."

Dos especies de tiburones, mielga y cailón, estaban incluidas en las negociaciones de los Ministros y Oceana muestra su satisfacción al comprobar que finalmente se les ha dado la protección necesaria. Los científicos llevan años recomendando que se termine con la pesca de estos tiburones, que se encuentran catalogados por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como En Peligro Crítico. Ambas especies se encuentran sobreexplotadas debido a la alta demanda del mercado europeo. Tras años permitiendo su pesca, el Consejo de Ministros de Pesca ha acordado finalmente un TAC cero para el cailón en 2010 y un 10% de TAC para capturas accidentales para la mielga con un compromiso de cero capturas para 2011.

"Estamos empezando a ver que el Plan de Acción Europeo del Tiburón tiene efecto, ya que los Ministros de Pesca han seguido las recomendaciones científicas y han acabado con la pesca dirigida a estas dos especies.

Ahora que estas dos pesquerías han sido reguladas de acuerdo al Plan de Acción, esperamos que otras especies de tiburones que son importantes para las pesquerías europeas accedan a una regulación por TAC igualmente", señala Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana Europa.



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