Proyecto de investigación

La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha participado, a través del grupo B105 Electronic Systems Lab, en un proyecto de investigación cuyo objetivo es salvaguardar la conservación de los bosques mediante el desarrollo de nuevas tecnologías que permitan reducir al mínimo el riesgo de incendios forestales y mitigar los daños al medio ambiente en caso de que se produzcan. El grupo de la UPM ha sido el responsable del desarrollo de una red de sensores inalámbricos capaces de medir variables ambientales y proporcionar datos en tiempo real, por lo que pueden resultar muy útiles a los organismos encargados de combatir los incendios.

Debido a su dependencia de variables tanto geográficas como climatológicas, los incendios forestales son uno de los principales problemas medioambientales de España. En 2015 se produjeron en el país casi 12.000 incendios, que quemaron más de 100.000 hectáreas, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Para tratar de prevenir estos siniestros y hacer más segura y eficaz su extinción en caso de producirse, se ha llevado a cabo el proyecto PROMETEO, cuyo objetivo ha sido desarrollar un sistema multidisciplinar que integre datos captados por diferentes fuentes (satélites, medios aéreos y sensores terrestres) que permita optimizar las labores de prevención y extinción de los incendios forestales.

PROMETEO es un proyecto de I+D nacional impulsado por el Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) en el que ha participado un consorcio formado por 15 empresas de distintas disciplinas y otros tantos organismos públicos de investigación de varias universidades españolas. El grupo B105 Electronic Systems Lab, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Telecomunicación de la UPM, junto al grupo GIICA de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y la empresa ISDEFE, se ha encargado de la tarea de desarrollar una red terrena de sensores. 

Esta red está formada por nodos sensores de muy bajo consumo y tamaño capaces de medir variables ambientales como la temperatura, la humedad del terreno, y la dirección y velocidad del viento. A su vez, están dotados de un pequeño procesador y una interfaz inalámbrica por la que transmitir sus mediciones.

Una vez desplegados en el terreno, los nodos forman automáticamente una red que encamina las medidas y mensajes de forma inalámbrica hacia un nodo central. Este nodo central, tras agregar la información procedente de todos los sensores, la envía al centro de control. En este se añade la información del terreno a la procedente de otras fuentes, como imágenes por satélite, datos climatológicos históricos, modelos del terreno y del comportamiento del fuego, etcétera.

El trabajo realizado en relación con la red terrena de sensores ha sido publicado en la revista científica Journal of Sensors con el fin de maximizar la difusión de los resultados del proyecto.



0 0 votes
Valoración
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments