¿Qué tienen en común la ciudad noruega de Stavanger con Tianjin, megaciudad al noroeste de China y, ambas, con Sabadell? A simple vista, poco. Sin embargo, las tres creen en la implantación de soluciones de ciudad inteligente que integren energía, movilidad y aplicación de las TIC y les une el proyecto europeo Triangulum, en pleno desarrollo hasta 2020, con el que demostrar, replicar y difundir estrategias acertadas de smart city.

La ciudad catalana, la única española que forma parte de Triangulum, se encuentra inmersa en la aplicación de acciones que tienen como protagonistas las nuevas tecnologías de la información, el emprendimiento y el despliegue de las energías renovables.

Se han propuesto contar con redes eléctricas inteligentes, disponer de una plataforma integrada de datos abiertos y apostar por la creación de empresas innovadoras y la formación en innovación urbana, entre otros objetivos.

Sabadell ya inició su propio proceso de cambio hacia la ciudad inteligente en 2012 y es una de las ciudades españolas con la mayor red de fibra óptica. Sus proyectos en este sentido la llevaron a ser una de las finalistas de los “Smart City World Awards” en 2013.

El Ayuntamiento de Sabadell quiere que la ciudad sea “más eficiente” y consiga “optimizar los recursos”, tal y como señala Miquel Soler, concejal de Innovación, que destaca la tecnología “al servicio de la ciudadanía y del tejido productivo” como elemento indispensable para alcanzar las metas que se han marcado.

Demostrar, replicar y difundir, el lema de Triangulum

Triangulum empezó su andadura en 2015 y se encuentra en pleno proceso de monitorización de las iniciativas de ciudad inteligente que han aplicado Mánchester (Inglaterra), Eindhoven (Países Bajos) y Stavanger (Noruega), que actúan como ciudades faro.

Con ellas quieren demostrar y probar que es posible y, además, viable tanto en lo técnico como en lo económico, el desarrollo de distritos inteligentes de uso mixto en los que se mezclen ciudadanos y empresas emergentes, y se integren las tecnologías en la edificación, la energía y los sistemas de movilidad. Quieren conectar cada una de estas áreas clave mediante una arquitectura TIC interoperable.

Todos estos cambios en distritos inteligentes conducirán, según Triangulum y sus socios, a que estos barrios reduzcan de manera importante la demanda de energía y las emisiones, tengan mejor calidad de vida, cuenten con sistemas de movilidad limpios y dispongan de la base necesaria para el desarrollo económico.

Proyecto

El proyecto quiere probar que estos modelos se pueden replicar en muchas otras ciudades de la Unión Europea. Por eso, a partir de la experiencia de las tres ciudades faro se están aplicando estrategias en tres ciudades que actúan como seguidoras dentro de Triangulum. Sabadell es una de ellas, junto con Praga (República Checa) y Leipzig (Alemania).

Por su parte, Tianjin (China), participa como ciudad observadora con el fin de conocer las mejores prácticas en materia de ciudad inteligente y, también, los posibles obstáculos y procesos de mejora a la hora de implementar un distrito inteligente. Además, es una de las 15 ciudades chinas que forman parte del Foro Smart Cities UE – China.

Junto a las ciudades, participan en Triangulum empresas, universidades y otras entidades públicas locales, hasta sumar un total de 22 socios. El proyecto forma parte de los denominados “Smart Cities and Community Lighthouse projects” que forman parte del programa Horizonte 2020 y cuenta con una financiación de 25 millones de euros de la UE.

Objetivos comunes y estrategias específicas

Tal y como señalan desde el Ayuntamiento de Sabadell, el desafío del proyecto está en diseñar soluciones adaptadas a las necesidades locales y, a la vez, que sean lo suficientemente estandarizadas para poder replicarse en diferentes ciudades europeas.

Por eso, el desarrollo de Triangulum ha contado con seminarios y workshop en el que participan los socios, visitas de las ciudades seguidoras a las que ejercen de faro, formación y un constante intercambio de experiencias.

Según explica el consistorio, tanto las ciudades faro como las seguidoras se han comprometido a alcanzar una serie de objetivos comunes, como aumentar la utilización de vehículos eléctricos y la cantidad de puntos de recarga, contar con la ciudadanía para el diseño de los barrios, reducir el consumo energético de los edificios, intentar que cada vez más la demanda local de energía pueda cubrirse con energía renovable optimizando los recursos con tecnologías inteligentes de gestión de energía y agrupar todos los datos urbanos en un “hub” que facilite servicios de valor añadido en el ámbito de la smart city.

Marco de ciudad inteligente

Y para conseguir que las acciones de ciudad inteligente sean replicables y puedan funcionar en áreas urbanas diversas, cada una de ellas con sus particularidades, se está desarrollando un marco de ciudad inteligente común con una arquitectura TIC interoperable, con indicadores de ciudad inteligente, protocolos de monitorización y una herramienta de toma de decisiones, que abarca modelos de negocio, tecnologías, estándares, políticas y planificación e integración ciudadana, y ayuda a las ciudades en la planificación de sus estrategias de innovación, según explica el Ayuntamiento de Sabadell.

Además de los objetivos comunes a las seis ciudades participantes, cada una se ha fijado sus propios objetivos atendiendo a sus necesidades, y ha elaborado una estrategia propia de ciudad innovadora. Sabadell presentó la suya ante la Comisión Europea en febrero del pasado año. “Ya estamos implementándola, aunque formalmente se aprobará en el Ayuntamiento entre Febrero y Marzo”, explican.

Energía, TIC, movilidad y emprendimiento en Sabadell

La estrategia incluye diez acciones concretas a aplicar en los ejes de trabajo del proyecto Triangulum, esto es, TIC, movilidad y energía. En el ámbito TIC, Sabadell implantará una plataforma digital de integración de datos en tiempo real basada en el software libre Sentilo, junto a tecnologías de visualización urbana.

En el área de movilidad tiene previsto renovar la flota municipal con vehículos no contaminantes, ofrecer incentivos para una movilidad sostenible en el ámbito de la distribución urbana de mercancías, lo que se conoce como última milla, y promocionar la movilidad verde en las escuelas.

El consistorio quiere que su participación en Triangulum también suponga para la ciudad “la generación y consolidación de productos y oportunidades empresariales”, según explica el concejal de Innovación.

Por eso, la estrategia incluye medidas de desarrollo innovador de los sectores económicos vinculados a la innovación urbana, la salud y el deporte. Para ello contará con un espacio o una plataforma digital con recursos compartidos.

City beacons

La estrategia también contempla la instalación de “city beacons”, pantallas interactivas en la vía pública. En el ámbito de la energía, incluye la rehabilitación energética en edificios existentes y aplicaciones innovadoras al alumbrado Led.

Miquel Soler considera que “la innovación colaborativa, con el ayuntamiento, la ciudadanía, las empresas y las universidades” en la que se basa este proyecto europeo es clave “para hacer avanzar la ciudad”.

El objetivo final de Triangulum, una vez llegue a su fin, es el de difundir las experiencias de replicación que se lleven a cabo para que lleguen a todos los interesados en el desarrollo de ciudades inteligentes, no sólo en la Unión Europea, y con ello animar a otras ciudades y países del mundo a que apuesten por la smart city.

Fuente: eSMARTCITY,

Artículo de referencia: https://www.esmartcity.es/2019/01/24/cooperacion-replicar-soluciones-smart-city-objetivo-proyecto-triangulum-participacion-sabadell,



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