Residuos sólidos urbanos de Zaragoza

Proyecto CENIT del I3A para aprovechar los residuos urbanos

Programa CENIT del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, desarrollado por el grupo de investigación de Rafael Bilbao para la empresa URBASER, perteneciente al Grupo ACS. El objetivo de este proyecto es el aprovechamiento de los residuos sólidos urbanos para obtener energía. 

Este es el proyecto de más envergadura desarrollado por este grupo, que también está llevando a cabo otros programas de aprovechamiento de residuos a través de gasificación de biomasa, con diversas empresas como Taim, empresa de maquinaria para minería y obras públicas o Cadagua, empresa nacional pionera y líder en el mercado de la ingeniería y construcción de Plantas de Tratamiento y Depuración de Aguas.

Esta empresa nacional será la encargada de la gestión del ecovertedero de Zaragoza. Su actividad se centra en la gestión de residuos sólidos urbanos.

Este hecho tiene claras ventajas medioambientales y económicas, si tenemos en cuenta que cada vez la sociedad actual origina más residuos: En Europa se generan anualmente 1.300 millones de toneladas, de los que cada persona genera 3,5 toneladas.

Estos residuos o biomasa, de origen industrial, agrícola, forestal o urbano, para convertirse en recursos energéticos deben tras pasar por unas medidas de recuperación energética. Uno de estos procesos es el de la gasificación a altas temperaturas, combinada con sistemas de producción de energía de última generación. De la investigación y aplicación de esta técnica se ocupa el Grupo de Procesos Termoquímicos perteneciente al Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) reconocido de Excelencia investigadora por el Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad del Gobierno de Aragón.

Energía térmica, eléctrica, hidrógeno, o bioetanol pueden llegar a obtenerse a partir de residuos: industriales, agrícolas, forestales y urbanos. Dentro de los residuos industriales, podemos encontrar los procedentes de la industria alimentaria como los huesos de aceituna; de la industria maderera, como el serrín; o de la industria papelera, las “lejías negras” o excedentes obtenidos en la producción de papel. En el caso de los residuos agrícolas, se pueden aprovechar energéticamente la paja o la cascarilla del arroz y en los residuos forestales, los obtenidos tras la limpieza de montes. De los residuos urbanos se aprovecha en este proceso de producción de energía la parte orgánica de la basura y los lodos de la depuradora de tratamiento de aguas residuales.



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