El Director General del MARM, Pedro Antonio Ríos, ha destacado que este plan de trabajo es un primer paso para recuperar este espacio para la ciudadanía y la empresa está obligada a colaborar después de la sentencia que ordenaba el cese de los vertidos. Además, ha señalado que se abre una nueva etapa que busca la protección laboral del empleo en equilibrio con la protección ambiental necesaria para una mejor calidad de vida.

Diagnóstico de la zona

La trabajo había sido encomendado por la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar a la empresa pública Tragsatec y para este informe se ha contado con el asesoramiento del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y de las Universidades de Murcia, Huelva y Sevilla.

El plan de trabajo contiene por un lado un diagnóstico de la zona de estudio y por otro una propuesta de actuaciones prioritarias para la recuperación.

Según las conclusiones de los estudios de diagnóstico, las aguas embalsadas son la principal fuente de contaminación y, en menor medida, los propios fosfoyesos, ya que la capa bajo el fosfoyeso es de muy baja permeabilidad y evita que las aguas contaminadas fluyan hacia abajo. Por otro lado, las mayores concentraciones de contaminantes no radiológicos (metales) se encuentran en las aguas, tanto de las balsas como en los canales perimetrales y en las zonas próximas a las mismas.

La propuesta de recuperación opta por técnicas de contención de las vías de dispersión de los contaminantes. Por estos motivos, para la recuperación de estas zonas se ha propuesto retirar y depurar las aguas del proceso; ejecutar las acciones necesarias en elementos hidrogeológicos (rediseñar canales perimetrales, red de drenaje, taludes, etc.), así como estudios adicionales de estabilidad estructural de las balsas, y tratar las aguas pluviales hasta final del proceso de recuperación para evitar la posible contaminación de elementos presentes en los fosfoyesos.

Asimismo, la propuesta incluye realizar un tratamiento "in situ" de los fosfoyesos mediante técnicas de suelos artificiales similares a los resultados de la monitorización de la Parcela Piloto. También contempla la redacción un proyecto de revegetación de las zonas y un Plan de Seguimiento y Monitorización de las actuaciones.



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