Salmedina, la mayor planta de tratamiento de residuos de construcción y demolición (RCD) de España, y una de las mayores de Europa, inauguro a principios de octubre la ampliación de sus instalaciones con una nueva planta. La ampliación aumentará cuatro veces la capacidad de tratamiento de RCD, permitiendo tratar ahora hasta 7.800 toneladas al día –podría absorber en dos semanas los residuos generados en la demolición del edificio Winsdor-. La inversión requerida ha alcanzado los cinco millones de euros y ha supuesto la creación de 25 nuevos puestos de trabajo en la planta.

Los residuos que llegan a la planta son, esencialmente, de dos tipos: de hormigón -provenientes de obras, limpios de otros materiales de diferente naturaleza y de residuos de construcción- y demolición mixtos -con hormigón mezclado con otros residuos como plásticos, maderas, vidrios o hierro- que deben ser separados y retirados para que no interfieran en el producto final reduciendo su calidad.

Un correcto tratamiento de estos residuos exige su separación previa, su reciclaje y el almacenamiento en condiciones de seguridad, evitando daños al medio ambiente. Este proceso integral lo realiza Salmedina. Trata los residuos producidos por el sector de la construcción y demolición y los recicla, ofrece al sector de la construcción áridos reciclados, favoreciendo la reducción del consumo de áridos naturales y promoviendo la protección de los entornos en que éstos se producen y evita que los residuos no tratados perjudiquen el medio ambiente y a los ciudadanos.

Para el presidente de Salmedina, Luis Roca de Togores, “esta ampliación consolida la planta por su dimensión y pone de manifiesto el interés, cada vez mayor, por parte de los profesionales de la construcción por controlar los residuos que generan”.



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