La búsqueda de un patrón de microorganismos presentes en suelos contaminados para mejorar la biorremediación, además de la investigación de comunidades microbianas y la posible aplicación de técnicas utilizadas en microbiología ambiental en el cuerpo humano, fueron los temas abordados por los doctores Dietmar Pieper y Ramiro Vilchez del Helmholtz Centre for Infection Research de Braunschweig, Alemania, en las conferencias organizadas por el Laboratorio de Microbiología Molecular y Biotecnología Ambiental UTFSM, del Departamento de Química de la Universidad Santa María.

Ramiro Vilchez, uno de los investigadores del proyecto que busca alcanzar rápidos resultados sobre qué pasa en el suelo y agua contaminada, utiliza todo el background de las técnicas de biología molecular y de secuenciamiento de ADN.

Tomando suelo o agua de diferente procedencia para realizar un análisis de los que están altamente contaminados, y registrando los microorganismos que abundan, permite determinar en un corto periodo de tiempo las señales correspondientes a los genes presentes. De esta forma, es posible el potencial de biorremediación que tiene cada sitio contaminado, reduciendo los considerables costos de dinero y tiempo.

“La mejor teoría es que si quieres ver un suelo limpio, no lo contamines, pero la sociedad hace lo contrario. Entonces, cuando encuentras polución hay que eliminarla, y si la eliminas, por ejemplo quemando suelo, el contaminante puede permanecer. Lo bueno que tienen las bacterias es que eliminan los contaminantes, transformándolos en compuestos orgánicos no tóxicos”, señala Vilchez.

Por ello, la importancia de este avance es que intenta inocular un suelo con determinados probados microorganismos, situación que permite mejorar el proceso de biorremediación.

El mundo microbiano presente en el cuerpo humano

Por otra parte, Dietmar Pieper se refirió al gran mundo microbiano que reside en el cuerpo humano y la relación que existe entre esta comunidad y los patógenos. En los últimos cinco años, el centro en que trabaja se ha dedicado básicamente al estudio de las infecciones. El cuerpo humano tiene un gran número de células microbianas, no obstante, este mundo y la relación que tiene con los patógenos es un punto de vista hasta ahora no estudiado.

Dado que existen estas comunidades tan extensas en el humano, en este centro de investigación se ve la factibilidad de utilizar las mismas técnicas aplicadas en microbiología ambiental, ahora empleadas en cuerpos de hombres y mujeres. De esta manera se podrían estudiar los distintos sistemas en éstos.

En este sentido, es fundamental estudiar los factores que influencian estas comunidades microbianas. Y tal contribución sería posible debido a la superación de las estrategias antiguas que consisten en usar una vacuna para un patógeno en particular, sin considerar este gran mundo microbiano.

Un claro ejemplo de lo anterior es el problema que se origina en la nariz de algunas personas en relación al importante patógeno Stafilococus aureus. El 20% de los humanos dentro de las comunidades microbianas de la nariz contiene este patógeno, que puede incluso causar la muerte.

Aún, no se sabe por qué algunos tienen el estafilococo y otras no, por lo que una de las preocupaciones de las investigaciones de Pieper es determinar la eventual relación con la genética de cada persona y verificar si las comunidades están involucradas.

En este sentido, son muchos los factores que son importantes de conocer con el objetivo de intervenir las células microbianas y ejercer influencia para eliminar los potenciales patógenos.



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