De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), el ciudadano promedio produce más de un kilo de desperdicios al día. Esto es más del doble de lo que se generaba en 1960, y es 50 por ciento más del promedio producido individualmente por los habitantes de Europa en la actualidad.

Centrándose en esta penosa estadística, el fotógrafo Gregg Segal decidió darle una imagen a estos números con una serie que actualmente está en curso: “7 Days of Garbage” (siete días de basura), con la cual muestra a amigos, vecinos y completos desconocidos echados en la basura que ellos generan en una semana, dio a conocer el sitio Slate.

Algunos de los modelos de Segal se ofrecieron como voluntarios para ser parte del proyecto porque creían en la idea detrás de esto. Otros fueron compensados ​​por su participación. Sin embargo, por lo general, Segal se esforzó por incluir a personas de diversos orígenes socioeconómicos. Así, mientras que la cantidad de basura varía según la persona, hubo algunas personas que produjeron más basura de la que estaban dispuestas a traer a la sesión.

“Por supuesto, hubo algunas personas que editaron sus cosas. Les dije: ‘¿Es realmente eso?’ Creo que no querían incluir cosas realmente incómodas por lo que sólo empaquetaron cosas sin la basura penosa. Otras personas no editaron y había algunas cosas desagradables que hacen una imagen más fuerte”, dijo Segal.

Segal utilizó materiales naturales para transformar su patio en ambientes artificiales, como un suelo de bosque o una playa o un lago, en donde fotografió a todos sus modelos. “Disparé desde arriba para que fuera muy clínico y limpio y gráfico. Es una especie de un nido, una cama en la que estamos echados con todo esto, que nos obliga a reflexionar sobre lo que estamos produciendo, y que esperamos haga pensar a algunas personas un poco más sobre lo que están consumiendo”, agregó.

Naturalmente, algunas personas tenían algunas dudas acerca de posar echadas en su basura, afirma el fotógrafo, quien agrega que los modelos pensaron que era un poco asqueroso. “Creo que hay algo ligeramente humillante al respecto, pero de una manera constructiva”, dijo Segal. “Es una especie de experiencia única en la vida para las personas el ser fotografiada con todas sus cosas. Creo que es visto como una especie de novedad para algunas personas y la cuestión asquerosa fue mitigada por el factor de la novedad”.

Por su parte, el autor también posó para una foto junto a su esposa e hijo. “Yo no quiero actuar como si estuviera separado”, dijo, admitiendo que no se encontraba muy entusiasmado con la idea. Sin embargo, agregó que es importante mostrarle esto a la gente. “No es como que este señalándolos con el dedo. Estoy apuntando a todos nosotros”, concluyó.



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