Si hay un propósito ambiental para este 2019 este es, sin lugar a duda, la reducción de residuos de plástico.

La nueva directiva europea, acordada por todos los países a finales del año pasado, establece para 2021 la prohibición de cubiertos, platos, vasos, pajitas y tazas de plástico; los envases de poliestireno expandido utilizado para alimentos y los productos de plástico oxodegradable; además fija que al menos el 25% de la composición de las botellas de bebidas PET sea plástico reciclado en 2025.

Y aunque quedan dos años para la fecha fijada, España ya ha manifestado su propósito de capitanear la guerra europea al plástico con la elaboración «con carácter inmediato» las leyes necesarias para cumplir con las obligaciones.

Porque según ha manifestado el secretario de Medio Ambiente, Hugo Morán, el acuerdo marca «un antes y un después» en el encuentro entre ciudadanía, ciencia y acción política para frenar el avance de la contaminación por plásticos y microplásticos en la naturaleza, en declaraciones a Efe.

Ya en mayo de 2018, el Gobierno puso fecha al fin de las bolsas de plástico gratuitas a través de un real decreto que obliga a los consumidores a pagar desde julio por cada una que adquirieran, incluidas las más pequeñas y ligeras.

De un solo uso

Europa genera 25,8 millones de toneladas de residuos plásticos y menos del 30% termina siendo reciclado. Se calcula que medio millón de toneladas de plástico termina en el océano cada año y representa el 85% de la basura marina.

Una situación que necesita de la acción conjunta de todos los estados Así, la nueva normativa prohíbe la comercialización de productos de plástico de un solo uso para los que hay alternativas asequibles.

Los diez plásticos de un solo uso más habituales que serán prohibidos serán:

  • Cubiertos y platos: Será el fin de los tenedores, cuchillos, cucharas y palillos, así como de platos, agitadores de bebidas y palitos de globo de plástico.
  • Bastoncillos de algodón y pajitas: Se dará «prioridad a la prevención y reutilización de los productos» para ahorrar emisiones de CO2 y materias primas.
  • Vasos: El Parlamento Europeo pide un «diseño ecológico de los productos de plástico» para facilitar su reutilización y reciclabilidad.
  • Recipientes alimentarios: Aquellos destinados al consumo inmediato (hamburguesas, comida rápida…) y debe fomentarse su reutilización y reciclaje.
  • Botella de bebidas: Se exige la separación del 90% de las botellas de plástico de un solo uso para 2025. Se propone instaurar un sistema de depósito, devolución y retorno de envases, de modo que el consumidor podrá devolverlo al comercio. Aunque también puede continuar la actual recogida selectiva en el contenedor amarillo.
  • Bolsas ligeras: Se exige la recogida selectiva y, a partir de enero de 2021, quedarán prohibidas si no son compostables.
  • Toallitas y compresas: Deberán llevar una etiqueta que informe sobre el modo de eliminación del residuo, su contenido plástico y su impacto ambiental.
  • Envases y envoltorios: Sus fabricantes tendrán responsabilidad sobre la recogida del residuo. Por tanto, deberán contribuir a los costes de prevención y gestión de residuos.
  • Recipientes de bebidas, tapas y tapones: Los recipientes de bebida de un solo uso solo podrán comercializarse si sus tapas y tapones permanecen unidos a ellos.
  • Colillas de cigarros: Cada colilla puede contaminar entre 500 y 1.000 litros de agua, y necesita de al menos doce años para desintegrarse. Los residuos de filtros de cigarrillos deberán reducirse un 50% para 2025 y un 80% para 2030.

Pasos al frente

En España, algunas comunidades autónomas como Baleares o la Comunidad Valeciana han dado pasos en esta batalla, prohibiendo la comercialización de vasos de plástico, cubiertos, pajitas, chupa chups o cápsulas de café.

No obstante, la líder es Navarra que por ley quiere «prevenir la generación de residuos, mejorar su gestión, avanzar en la economía circular y profundizar en la lucha contra el cambio climático».

Entre las medidas que establece la Ley Foral de Residuos se encuentran que bares y restaurantes deberán ofrecer agua del grifo de manera gratuita; la prohibición de platos, vasos, tazas y bandejas alimentarias desechables de plástico, incluyendo las cápsulas de café monodosis, así como de la entrega gratuita de bolsas de plástico, incluso en la venta online; la recogida selectiva obligatoria de fracción orgánica doméstica y comercial a partir del 1 de enero de 2022 para destinarlo a compostaje o biometanización (50% en 2020 y 70% en 2027).

Además, contempla la creación del Ente Público de Residuos de Navarra para la gestión y aplicación de la normativa, la puesta en marcha de un programa piloto para la recogida de envases de bebidas a través del Sistema de Depósito, en el que se devuelve un pequeño importe por envase devuelto y reciclado e impuestos por residuos que será de 5 euros por tonelada hasta llegar a los 20 a partir de 2020.

Está claro que la guerra contra el plástico ha comenzado y marcará gran parte de la agenda ambiental de este año. Europa ya no se puede apartar un milímetro a la hora de tomar medidas y decisiones hacia una economía circular para los próximos decenios, que apueste, además de por medidas legales, por una inversión en soluciones innovadoras que garanticen un futuro sin plásticos.

Fuente: Charo Barroso / ABC,

Artículo de referencia: https://www.abc.es/natural/vivirenverde/abci-espana-propone-liderar-guerra-contra-plastico-201901181114_noticia.html,