En total, en Europa se recicló el 35% de los residuos urbanos en 2010, una mejora significativa respecto al 23% registrado en 2001. Sin embargo, a muchos países les resultará muy difícil alcanzar los objetivos impuestos por la UE de reciclar el 50% de los residuos domésticos y similares para el año 2020. La información figura en un nuevo informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) que analiza la gestión de los residuos sólidos urbanos, que son principalmente residuos domésticos, en los 27 Estados miembros de la UE más Croacia, Islandia, Noruega, Suiza y Turquía.

Aunque cinco países ya han alcanzado el objetivo, la mayoría tendrán que realizar esfuerzos extraordinarios para conseguirlo en el plazo fijado. Por ejemplo, Bulgaria y Rumanía reciclan actualmente una pequeña parte de los residuos municipales, lo cual significa que para cumplir el objetivo establecido para el año 2020 deben aumentar las tasas de reciclado en más de 4 puntos porcentuales por año durante la presente década –algo que ningún país consiguió entre 2001 y 2010.

El Reino Unido aumentó el porcentaje de reciclado de residuos urbanos de un 12% a un 39% entre 2001 y 2010, mientras que Irlanda aumentó las tasas de reciclado de un 11% a un 36% durante el mismo período. Eslovenia, Polonia y Hungría también han mejorado notablemente las tasas de reciclado desde su adhesión a la UE.

Las tasas de reciclado más elevadas se registran en Austria, con una tasa del 63%, seguida de Alemania (62%), Bélgica (58%), los Países Bajos (51%) y Suiza (51%).

El informe de la AEMA es especialmente relevante, dado que los residuos urbanos son responsabilidad sobre todo del sector público, y la situación económica actual en muchos Estados miembros de la UE exige prestar más atención a la forma de alcanzar los objetivos del modo más eficiente.

Otras conclusiones

Según el informe, Europa promueve la "jerarquía de gestión de residuos", aunque no al ritmo que requiere la legislación. La cantidad de residuos enviados a los vertederos ha disminuido desde 2001, mientras que ha aumentado el volumen de residuos incinerados, convertidos en abono y reciclados.

El reciclado puede ayudar a reducir los gases de efecto invernadero y a ahorrar recursos valiosos, gracias al uso de materiales reciclados en vez de materias primas. Desde la perspectiva del ciclo de vida, el cambio del tratamiento de los residuos urbanos entre 2001 y 2010 ha permitido reducir efectivamente las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los residuos urbanos en un 56%, es decir, 38 millones de toneladas equivalentes de CO2 en la UE, Noruega y Suiza, señala el informe.

Prevenir la generación de residuos en primera instancia es la máxima prioridad de la legislación europea. Los residuos urbanos generados por cada ciudadano de la UE disminuyeron un 3,6% entre 2001 y 2010. No obstante, una de las causas puede ser la crisis económica, ya que la generación de residuos per cápita se mantuvo bastante estable entre 2001 y 2007.

El caso de España

Según el informe relativo a España, el país continúa manteniendo tasas muy elevadas de residuos que acaban en vertederos, sobrepasando el 50% de residuos sólidos urbanos generados en 2010. Sin embargo, se ha mejorado en el cumplimiento de los objetivos fijados por la Directiva entre los años 2006 y 2009.

La AEMA reconoce la mejora del reciclaje de residuos los últimos 10 años, que ha aumentado desde el 21% en 2001 hasta el 33% en 2011.

Además, destaca la importancia de los planes de gestión de residuos, que han resultado fundamentales para el aumento en las tasas de reciclaje a través de la introducción de varias iniciativas, como la recogida selectiva de materiales o las mejoras en los procesos, entre otras.

También recalca el efecto positivo para el reciclaje que tuvo el impuesto de vertederos para las regiones más pobladas de España, que contribuyó a la desviación de los RSU de vertederos y a su valorización a través del reciclaje.