Un gestor autorizado, Conyser, será el encargado de gestionar estos residuos y darles traslado hasta la planta de valorización para su posterior reciclado, donde el aceite se transformará, fundamentalmente, en biodiésel o en productos de droguería como pintura o jabón.

Los recipientes, completamente herméticos, tienen una capacidad de 800 litros, son seguros y sin posibilidad de fuga alguna, según ha explicado la alcaldesa Carmen Heras, quien ha solicitado el concurso de los ciudadanos para que el sistema funcione correctamente, para lo cual los vecinos “deberán depositar el aceite usado en botellas de plástico debidamente cerradas”.

Hasta ahora, según María Pérez, sólo se gestionaban los residuos procedentes de negocios de gran tamaño como restaurantes, comedores sociales, hospitales, etc… o en casos aislados partía de la iniciativa privada, como en la capital autonómica.

El nuevo Sistema de Gestión para la recogida del aceite usado se ha iniciado en Cáceres, “la ciudad que mayor interés ha mostrado” en palabras de la directora general, pero en los próximos días se extenderá a unos 60 municipios de la región en una primera fase, entre ellos, Mérida, cuyo Ayuntamiento ya ha mostrado su intención de firmar el convenio de adhesión con la Junta de Extremadura. María Pérez ha señalado que Badajoz, por el momento, no ha mostrado voluntad alguna de integrarse en el sistema para que los ciudadanos puedan reciclar el aceite usado.

Por otra parte, según ha indicado, se espera superar una media de alrededor de 4 litros de aceite usado por habitante y año, lo que influirá en una mejor gestión y depuración de las aguas residuales.