Este crecimiento se debe en buena parte al aumento de consumo de tabletas, smartphones, ordenadores y otros pequeños electrodomésticos, según el informe Global E-waste Monitor 2017 del programa Ciclos Sostenibles de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU).

Así, en España se genera casi un millón de toneladas de basura electrónica, según cálculos de la plataforma especializada en la reutilización de aparatos eléctricos Back Market, que ha comparado los registros de los últimos informes de la UNU al respecto y señala que este es el tipo de basura que más rápido aumenta en la actualidad, a un ritmo tres veces mayor que la media de los residuos urbanos y entre un 16 y un 22% cada cinco años.

Los registros de la UNU indican que se producen en España casi un millón de toneladas de chatarra electrónica al año, 930.000 toneladas.

Back Market afirma que el consumo de aparatos eléctricos ha disparado un 43% el volumen de basura electrónica generada en España desde 2010, cuando se producían 652.000 toneladas de este residuo, según datos de la Universidad de Salamanca.

España es el quinto país europeo que más basura electrónica produce

En la actualidad, España es el quinto país europeo que más basura electrónica produce por detrás de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. A nivel global, el año pasado se generaron cerca de 45 millones de toneladas de RAEE en todo el mundo y las previsiones apuntan a que esta cifra siga creciendo en los próximos años tal y como se refleja en el informe Global E-waste Monitor 2017.

Este aumento se debe fundamentalmente al aumento del consumo de aparatos eléctricos y electrónicos como tablets, smartphones, ordenadores y pequeños y grandes electrodomésticos, que suelen reemplazar los que ya tenemos cuando todavía se podrían seguir utilizando.

Para el director ejecutivo de Back Market, Thibaud de Larauce, es “necesario” impulsar medidas “eficaces” que frenen el crecimiento de estos residuos, fomentar la reutilización y el consumo más eficiente de los dispositivos eléctricos y electrónicos.

“Deberíamos preguntarnos también si realmente necesitamos comprar un teléfono móvil nuevo cuando podríamos seguir utilizando el que tenemos”, ha concluido.

Fuente: EcoAvant,