WIKIMEDIA COMMONS

La implementación de zonas de bajas emisiones (Low Emission Zones, LEZ) es una práctica extendida en múltiples ciudades alrededor del mundo, como en Madrid Central, para mejorar la calidad del aire local. Se centran en la reducción del uso del vehículo privado en espacios urbanos delimitados, coincidentes con lugares que presentan una alta concentración de actividad social y económica.

Tanto las características como la extensión de una LEZ están determinadas por aspectos contextuales de la ciudad donde son implantadas, el sistema legal existente, los estándares de calidad del aire a alcanzar, así como por hábitos y normas culturales.

En la literatura académica, es frecuente encontrar estudios que analizan sus efectos sobre la calidad del aire. Sin embargo, el impacto de estas prácticas sobre otros aspectos sociales y económicos no ha sido analizado con tanta profundidad.

Efectos de Madrid Central

Con el fin de conocer en mayor detalle el impacto de las zonas de bajas emisiones sobre los aspectos sociales y económicos, un equipo de investigadores del Centro de Investigación del Transporte (TRANSyT) de la Universidad Politécnica de Madrid estamos desarrollando una investigación que usa como laboratorio espacial Madrid Central. Esta zona de bajas emisiones se implementó en 2018, con una extensión de aproximadamente 5 km², dentro del Plan A de Calidad del Aire (2017).

Hemos basado la investigación en un conjunto de cuestionarios difundidos entre la ciudadanía y diversos sectores económicos (comercio y logística). Los cuestionarios los contestaron más de 1 300 personas y más de 300 comerciantes.

El trabajo profundiza sobre tres aspectos principales:

  • Analizar factores que afectan a la aceptabilidad de las LEZ.
  • Conocer los patrones de cambio de movilidad originados.
  • Explorar el impacto de la zonas de bajas emisiones sobre el comercio de la zona.

La investigación arranca con el análisis de distintos factores (socioeconómicos, preferencias individuales y hábitos de movilidad) que influyen en la aceptabilidad de Madrid Central entre la población. Los resultados indican de manera general una alta aceptabilidad de la zona de bajas emisiones por parte de la población.

Entre los ciudadanos que más apoyan una medida como Madrid Central, destacan aquellos que comparten piso, trabajan a media jornada y lo compatibilizan con sus estudios, tienen abono transporte o disponibilidad de moto propia y los viajeros ocasionales a la zona (entre 3-4 veces al mes).

En cambio, la iniciativa no la apoyan los usuarios habituales de vehículo privado o de movilidad compartida y por aquellas personas cuya principal actividad en la zona es ir de compras.

Cambios en la elección de transporte

El segundo de los aspectos abordados está relacionado con el impacto de las zonas de bajas emisiones en el cambio modal. En el contexto de Madrid, se percibe un claro cambio en los patrones de movilidad. En concreto, un 49,9% de los encuestados indican que han cambiado su elección modal. Entre otros casos, es notable el descenso en el uso del vehículo privado, que llega a ser del 60%.

Además, se observa que el transporte público y los medios de transporte activo son los principales beneficiados del cambio. Al mismo tiempo, modos de transporte minoritarios como el taxi-VTC y los servicios de movilidad compartida comienzan a tener una cuota representativa en los viajes a Madrid Central. El estudio refleja también una mayor tendencia al cambio entre los viajeros ocasionales (entre 3-4 veces al mes) y una mayor resistencia a dicho cambio cuando el motivo del viaje es ir de compras.

Efectos en el comercio

El último aspecto tratado en esta investigación es el efecto de Madrid Central sobre el nivel de ventas de los comercios de la zona. Hemos intentado encontrar los factores que explican dicho impacto (alteración de acceso de los clientes y de la distribución logística, nivel de facturación, sector, años de antigüedad, etc.).

Los resultados indican una influencia muy variada sobre el nivel de ventas. En concreto, los comercios jóvenes (menores de 10 años) y los comercios de alto volumen de facturación han sido los principales beneficiados en el nivel de ventas tras la implementación de Madrid Central.

Los resultados obtenidos en esta investigación contribuyen sustancialmente a generar criterios para la delimitación e implementación de zonas de bajas emisiones, que redunden en una mayor aceptabilidad social de estas prácticas, que favorezca patrones de movilidad más sostenibles y bajos en carbono, a la vez que favorecen la actividad económica y comercial de la zona.

Aunque los hallazgos se enmarcan en el contexto de Madrid, aspiran a compararse y exportarse a otras ciudades, favoreciendo la generación de criterios de planificación globales y eficientes.

Fuente: Javier Tarriño Ortiz / José Manuel Vassallo / Julio Alberto Soria-Lara / THE CONVERSATION,

Artículo de referencia: https://theconversation.com/ha-cambiado-madrid-central-los-habitos-de-transporte-161560,



1
Dejar una respuesta

avatar
1 Hilos de comentarios
0 Respuestas de hilo
0 Seguidores
 
Comentario más reaccionado
Hilo de comentarios más mediático
1 Autores de comentarios
Paco Autores de comentarios recientes
  Suscribir  
el más nuevo más antiguo más votado
Notificar de
Paco
Huésped
Paco

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó el pasado 27 de mayo el anteproyecto por el que se modifica la ordenanza de Movilidad Sostenible que entró en vigor en 2018, la cual modifica Madrid Central, anulado por la Justicia, para crear en su lugar dos zonas de bajas emisiones, una en la misma ubicación que Madrid Central y otra en plaza Elíptica hasta final de 2024, y en enero de 2025 se crearía la Zona de Bajas Emisiones más grande de Europa con 604 kilómetros cuadrados que abarcaría la totalidad del termino municipal de Madrid, y donde no… Leer más »