Este proyecto, conocido como e-Moto, ha sido creado y desarrollado por LGN Tech Design, una empresa spin-off que ha surgido de una línea de investigación emprendida en el Laboratorio de Máquinas (MAQLAB) de la UC3M y que cuenta con el apoyo del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad a través del Vivero de Empresas del Parque Científico UC3M. "La tecnología que hemos desarrollado ha sido la consecuencia del diseño de una plataforma para el modelado, análisis y evolución de motos de competición que se ha aplicado para el desarrollo de la eMoto", comenta el responsable del MAQLAB, el catedrático Juan Carlos García Prada, del departamento de Ingeniería Mecánica de la UC3M.

El prototipo de la e-Moto ha participado recientemente en el primer campeonato del mundo de motos eléctricas FIM E-Power (100% eléctricas), organizado por la Federación Internacional de Motociclismo. El modelo concluyó la prueba en tercera posición, un puesto meritorio según sus creadores, que destacan que, aunque la parrilla contaba únicamente con tres pilotos rodando en la pista del circuito francés de Magny-Cours, se consiguió terminar la prueba sin fallos mecánicos de ningún tipo.

Se trata de un vehículo concebido desde la base para ser motocicleta eléctrica, con unos sistemas de recarga de baterías  similares a los de un automóvil. Entre las características técnicas del prototipo, destaca su ligereza respecto a otros modelos existentes (145 Kg.), un motor de corriente alterna con una potencia máxima de unos 95 caballos, un sistema de recarga de las baterías a través de las frenada o una suspensión delantera innovadora que se deriva de un sistema que ya ha sido probado en otros proyectos de investigación.

Este primer prototipo, según sus promotores, es el principio de un desarrollo global de motocicletas eléctricas que va más allá de los modelos eléctricos actuales, la mayoría de ellas del tipo scooter. Los creadores del proyecto reconocen que en esta fase de desarrollo de las motos eléctricas españolas se necesita el apoyo de instituciones privadas y públicas, de forma que ello permita evolucionar lo que será la primera empresa española desarrolladora de motos eléctricas de altas prestaciones.

Y es que utilizar una moto eléctrica tiene muchas ventajas respecto a una motocicleta convencional. "Lo más importante, de cara al uso en la sociedad, es la reducción prácticamente a cero de gases y la atenuación del ruido y de vibraciones", explica Juan Carlos García Prada. En resumen, un proyecto de investigación español que trata de sacar provecho de tecnología avanzada para buscar un futuro más sostenible.



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