Cinco proyectos universitarios, seleccionados entre 48 propuestas, compitieron, en la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid, por conseguir la plaza española que llevará al ganador hasta la final mundial -en París, el próximo julio- de la Imagine Cup, un evento organizado por Microsoft que trata de fomentar la creatividad e innovación de los estudiantes.

En esta sexta edición, bajo el lema Imagina un mundo donde la tecnología facilite un medio ambiente sostenible, los proyectos abordaron distintas soluciones prácticas para luchar contra el cambio climático. Las propuestas trataron áreas como la enseñanza, el reciclaje, la prevención y detección de incendios, la reducción de gases contaminantes o el intercambio de iniciativas medioambientales.

Tras evaluar la exposición de cada uno de los cinco proyectos, el jurado, compuesto por personalidades del mundo académico y empresarial, eligió el proyecto Windows Drive para competir en la final de París con los ganadores de más de 100 países. Con el eslogan Comparte tu vehículo, salva el mundo, el proyecto ganador, presentado por la Escuela de Ingeniería Técnica Informática de la Universidad de Oviedo y la Escuela Politécnica de la Universidad de Alicante, utiliza el poder de las redes sociales como forma de reducir las emisiones y la contaminación acústica.

Esta herramienta persigue que los usuarios compartan su vehículo con sus contactos habituales de Messenger El objetivo del proyecto ganador es que los ciudadanos compartan sus vehículos, aprovechando los contactos que se tienen en la Red. Windows Drive debe su nombre en parte a que está basado en los programas Live de Microsoft. Uno de los integrantes del equipo ganador, Miguel Llopis, explica que la elección de la herramienta de mensajería instantánea MSN Messenger como base para su aplicación se realizó debido al "elevado número de usuarios que la utilizan en todo el mundo".

Rutas compartidas

Con sólo tres meses de desarrollo real, esta sencilla herramienta persigue que los usuarios compartan su vehículo particular con sus contactos habituales de Messenger, a la vez que se aprovecha de la integración de otras aplicaciones gráficas para el desarrollo de rutas. Aunque ya hay ayuntamientos que están fomentando el uso compartido de los vehículos, los estudiantes detallaron durante su explicación que los usuarios se muestran reticentes a utilizarlos, debido a que no desean compartir el coche con desconocidos.

Y en ese punto entra en juego su aplicación, que trata de ser factible en ambientes reducidos; consiste en que un usuario a través de Windows Drive haga público por su Messenger el trayecto que realiza con cierta periodicidad. Después, puede decidir si quiere que esa ruta sea visible sólo para sus contactos más directos o también para los contactos de sus contactos, de forma que pueda ir ampliando la red creada.

El sistema, que también admite una planificación de rutas por partes, con paradas intermedias, cuenta con un sistema de fichas en el que cada conductor se presenta e indica cuál es su vehículo. Sobre esa ficha, el resto de los usuarios implicados en la red puede hacer valoraciones, comentando si el conductor es puntual, su modo de conducir o si, en definitiva, se trata de un usuario fiable.



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