Los expertos han sido claros: los modelos de producción y consumo son totalmente irresponsables, poniendo en peligro el futuro de nuestro planeta. Ya que hoy en día el cuidado al medio ambiente se ha convertido en un tema de conversación (y preocupación), conviene tener en cuenta cada detalle de nuestra vida: desde la escasez de recursos hasta las consecuencias de nuestros hábitos.

Futuro

Tanto organizaciones supranacionales (como Naciones Unidas) como ONG (algunas de ámbito internacional) y otras agencias (como la NASA o la ESA) han alertado de que los modelos predictivos para el año 2050, considerados por muchos excesivamente alarmantes, se quedan cortos.

Esto nos da una señal sobre la gravedad de la situación. De acuerdo con Sandra Díaz, Premio Princesa de Asturias de Investigación 2019, ya no basta con un cambio gradual de mentalidad, sino que si queremos revertir el problema medioambiental estamos obligados a llevar a cabo una acción extrema, rápida y verdaderamente transformadora.

Aunque el futuro puede plantear una grave situación, se prefiere que la sociedad se centre en realizar esfuerzos de gran calado antes que en crear alarma. Aun así, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) alerta de que los riesgos para la humanidad pueden ser incluso mayores de lo que se cree, sobre todo en agricultura, vegetación y mortalidad humana.

Dejando a un lado soluciones como la que propone la NASA de crear colonias en Marte para una hipotética «mudanza», el ser humano sigue teniendo numerosas alternativas a los problemas que se nos plantean.

Alternativas

  • Energías renovables: El consumo de energías no renovables está mermando la cantidad de recursos que nos quedan. Por este motivo, el empleo de fuentes limpias como el sol, el viento o la fuerza del mar, permiten una vía de escape. El futuro de esto pasa por hacer que este tipo de energía sea más rentable y atractiva para la sociedad y para las empresas.
  • Producción y consumo sostenible: Con esto, nos referimos a la eliminación del déficit existente en nuestros modelos de producción y consumo. Es decir, la humanidad consume más recursos de los que es capaz de producir. Una solución efectiva sería el consumo inteligente y el buen reparto de los bienes en el planeta, erradicando las desigualdades.
  • Apuesta por la educación: La educación es el principal pilar de cualquier cambio que se quiera realizar en el planeta. Recientemente, Italia aprobó una ley para incluir la educación ambiental como asignatura obligatoria en todos los niveles de estudios. En nuestro país, el Gobierno tiene la intención de impartir contenidos ecológicos, aunque esto no se ha materializado aún.

En conclusión, a pesar de la urgencia con la que debemos tratar este asunto, la humanidad todavía tiene muchas opciones de solucionar el cambio climático y apostar por un modelo de sostenibilidad. Conocer el presente es esencial para entender cómo el futuro evolucionará y, por supuesto, poder cambiarlo.

Fuente: STOP CAMBIO CLIMÁTICO,

Artículo de referencia: https://www.stopcambioclimatico.es/2020/02/20/tenemos-alternativas-para-nuestro-futuro/,



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