En el Plan Director ya se reconoce que, de construirse el puerto exterior sobre el monte Jaizkibel, perteneciente a la red Natura 2000, los impactos ambientales serán importantes. Aún así, la Autoridad Portuaria, según constata Greenpeace, sigue promoviendo la destrucción de 100 hectáreas de medio marino y monte para promover el puerto. 

Greenpeace considera que en la nueva memoria de “supuesta” sostenibilidad ambiental, la Autoridad Portuaria ha obviado dar respuesta a importantes asuntos. Entre ellos, la competencia con otros puertos en cuanto a servicios y equipamientos o la posibilidad de realizar mejoras ambientales en el puerto actual que evitarían la construcción de un nuevo macropuerto. La Autoridad Portuaria, sin embargo, ha centrado su informe en adaptar los argumentos de promoción del puerto exterior para seguir enmascarando las debilidades o incertidumbres del proyecto. De esta manera, la ONG detecta que:

  • No se especifica el coste total de la obra, estimado en unos 760 millones de euros, ni la estructura de financiación. Asimismo, incluye una operación inmobiliaria con un dudoso beneficio económico por la venta de suelo que financiaría la obra.
  • No se describen los impactos sobre el efecto de consumo de recursos naturales. Por ejemplo no de detalla de dónde van a sacar la ingente cantidad de áridos que se necesitan para la construcción del puerto.
  • No se considera crítico el impacto a hábitats de interés prioritario de la Unión Europea como los arrecifes rocosos o los brezales costeros.
  • No se especifica qué instalaciones energéticas irán en el puerto exterior, de manera que no se puede evaluar su impacto ambiental.

“La Autoridad Portuaria deja claro en la memoria ambiental que en sus planes no cabe la racionalización y el cumplimento de las leyes ambientales, y promueve sí o sí el costoso puerto exterior”, ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña de Costas de Greenpeace. “No solo existen argumentos ambientales para detener el Plan; el proyecto de puerto no se justifica por las previsiones de aumento de tráfico, dada la importante competencia que existe con Bilbao, Coruña o Gijón, recientemente ampliados con un gran gasto de dinero público”, subraya Marcos.

La Autoridad Portuaria ha ignorado, además, el amplio rechazo social al puerto; no menciona que la Plataforma Jaizkibel Bizirik, en cuyos fundamentos se han basado las alegaciones presentadas por Greenpeace, recogió más de 8.400 firmas contra el proyecto.

Oposición de WWF

Los motivos por los que WWF exige la retirada de este plan son la ausencia de objetividad y rigurosidad en la documentación que la Autoridad Portuaria (APP) viene presentando desde el año 2008, ya que en ella trata de minimizar los impactos ambientales de la infraestructura sin justificación.

Dado que la organización apuesta por un desarrollo sostenible y compatible con el entorno, WWF recuerda que existen otras alternativas que ni siquiera se están evaluando al mismo nivel. Este es el caso de la modernización del puerto que ya existe en el interior o la colaboración con otros puertos cercanos que están siendo infrautilizados, como el de Bilbao.

Según José Luis García Varas, Responsable del Programa Marino de WWF, “Hay que poner orden en las costas españolas y dejar de fomentar las construcciones sobredimensionadas que se quedan obsoletas”. Por último, insiste: “Un puerto sin tráfico marítimo es un sinsentido. Ya existen infraestructuras en zonas próximas que no se usan, por lo que es el momento adecuado de retirar el proyecto”.



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