Las imágenes que fundamentan esta propuesta se recogieron con robot submarino (ROV) durante la expedición 2010 del catamarán de investigación Oceana Ranger, realizada con el apoyo económico de la Fundación Biodiversidad. Esta información se ha reflejado por primera vez en una cartografía que permitirá a las autoridades contar con una herramienta clara y concisa para diseñar medidas de protección de este valioso espacio marino.

En ella se localizan las especies documentadas en la expedición y que están protegidas bajo instrumentos de protección (nacional e internacional), los diferentes tipos de fondos y algunos hallazgos excepcionales que desde el punto de vista científico le confieren un indudable valor ecológico.

“Las montañas submarinas del Canal de Mallorca son un enclave de excepcional interés para su conservación. En ellas se encuentran comunidades de alto valor ecológico y especies de interés comercial, que sin embargo se hallan en riesgo por la presencia de diversas amenazas. Con la propuesta de área marina protegida (AMP) presentada hoy, se pretende dar un impulso a la protección de los mares españoles, salvando estas zonas de actividades dañinas como la pesca de arrastre a través de una protección y gestión adecuadas”, explica Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa.

De hecho, uno de los principales motivos para solicitar la protección de esta zona ha sido la elevada presencia de diferentes marcas de arrastre en áreas con presencia de especies de extremada fragilidad.

Las artes de pesca agresivas como el arrastre de fondo ponen en peligro la supervivencia de estas comunidades y sus especies asociadas de interés comercial. En este sentido, entre los hallazgos más destacados de Oceana se encuentran grandes campos de coral bambú (Isidella elongata), que prácticamente han desaparecido en el Mediterráneo. Aparte, se ha filmado la esponja carnívora Asbestopluma hypogea –protegida bajo el Convenio de Barcelona y vista por primera vez en Baleares– y la pequeña gorgonia de profundidad Swiftia rosea, en la que sería la primera vez descrita en el Mediterráneo.

Parte del trabajo que Oceana realiza consiste en documentar con técnicas no agresivas –como fotografía y vídeo– aquellos fondos marinos que representan hábitats y especies únicos y de relevancia para su conservación. El informe que hoy se presenta recoge los resultados de la expedición realizada por científicos de Oceana en 2010 en colaboración con la Fundación Biodiversidad, y se ha completado con  documentación visual correspondiente a diferentes campañas de investigación realizadas desde 2006 y a profundidades que en ocasiones han superado los -600 metros.

“Las montañas submarinas de Baleares forman uno de los sistemas de elevaciones submarinas más importantes del Mediterráneo occidental desde el punto de vista geológico y con estos trabajos estamos demostrando su enorme valor biológico”, explica Pastor. “De hecho, Oceana las ha incluido en la propuesta de red de AMP MedNet porque representan un papel clave para la conservación del Mediterráneo. Su declaración como AMP llevaría a España a servir como ejemplo a nivel internacional para la conservación marina”.

Con esta propuesta se pretende contribuir a este objetivo ampliando la Red de AMP de España y apoyando el cumplimiento de las directivas europeas a través de la Ley 41/2010, de 29 de diciembre, de Protección del Medio Marino, cuyo principal reto es obtener el buen estado ambiental de los mares españoles. Tanto la Administración autonómica como la del Estado han mostrado recientemente su apoyo a esta iniciativa, para la que Oceana lleva años aportando información. De llevarse a cabo, España estaría más cerca de cumplir con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que recomienda la protección efectiva de al menos el 10% de las regiones marinas de mundo.



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