Una de las principales conclusiones fue la necesidad de apostar por procesos eficaces de participación a la hora de planificar los usos del mar.

La protección del mar se encuentra en un momento crucial, ya que todos los Estados Miembro de la UE tienen que enviar a la Comisión Europea antes del 15 de octubre una evaluación sobre la situación en que se encuentran sus mares. Este es el primer paso contemplado dentro de la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina que vela por la salud de estos ecosistemas en toda Europa.

En este contexto, WWF y el MAGRAMA organizaron una jornada de debate en la que se dieron cita los principales expertos en la materia. Un centenar de personas asistieron al evento representando sectores tan diversos como la industria, las administraciones públicas, los investigadores o las ONG. Sus objetivos fueron ahondar en el conocimiento de esta norma, analizar cómo ha sido su adaptación a la legislación española y concretar en qué situación se halla actualmente su aplicación y, sobre todo, valorar la importancia y la necesidad de la participación pública en su ejecución.

Además, WWF presentó en esta jornada su experiencia LIFE+ PISCES, como un ejemplo práctico de cómo conseguir una adecuada participación pública a la hora de planificar la gestión del mar, uno de los pilares básicos en los que debería asentarse esta normativa.

De hecho, la participación es uno de los ejes centrales de PISCES. Esta es una iniciativa internacional pionera, promovida por WWF, The Environment Council y con la participación de Coastal and Marine Resources Centre y SeaWeb, que busca reunir a todos los sectores que operan en el mar Celta y lograr que se alcance un enfoque común para gestionar sus actividades con el menor impacto posible y una conservación adecuada de los ecosistemas marinos.

Este ejemplo sirvió como referencia y punto de partida para el debate sobre los procesos de participación pública. Entre las principales ideas de la jornada, destaca la unanimidad de los asistentes sobre la necesidad de fomentar una cultura de la participación pública como herramienta social para gestionar el mar y las actividades basadas en sus recursos.

Según se concluyó, los procesos de participación deben ser:

  • Informados.
  • Transparentes.
  • Eficaces.
  • Profesionales.

Según José Luis García Varas, Responsable del Programa Marino de WWF, “la falta de financiación podría poner en peligro la puesta en marcha de la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina”. Y continúa: “Sin embargo, los procesos donde los grupos de interés llegan a compromisos, aunque sean largos, pueden reducir los costes finales de su aplicación”.



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