Águila imperial ibérica

El Aquila adalberti, más conocida como águila imperial ibérica, ha alcanzado este verano el mayor número de ejemplares en Doñana desde hace 30 años gracias al nacimiento de 14 pollos. La inmejorable noticia se produce como consecuencia de la construcción de puntos de alimentación suplementarios en la zona.

Este ave rapaz, que está catalogada como vulnerable por la Lista Roja de las Especies de la UICN, tiene como principal amenaza la escasez de su alimento principal, el conejo, cuya población ha descendido en más de un 80% a causa de la enfermedad vírica hermorrágica y la mixomatosis. Además, la electrocución en tendidos eléctricos y la intoxicación por algunos venenos que se emplean ilegalmente en cotos de caza también provocan la muerte ocasional de algunos ejemplares.

Sin embargo, los esfuerzos llevados a cabo en la conservación de la especie están dando sus frutos y ya son 500 las parejas que habitan en la Península, un número que ha ido creciendo desde los años 80. Un ejemplo de los proyectos que se están llevando a cabo desde el año 2006 y desarrollado por SEO/BirdLife, con el patrocinio, entre otros, de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente es el programa de custodia del territorio Alzando el Vuelo. Implica a propietarios, administraciones responsables y población que conviven con el águila imperial ibérica en la conservación de los valores naturales, culturales y paisajísticos, a través de la mejora del hábitat de esta especie, el uso sostenible de los recursos naturales, el mantenimiento de la actividad económica y la eliminación de las amenazas para la especie.

Igualmente, la iniciativa “Desarrollo de la figura del cazador formado para la conservación de aves necrófagas en España” de la asociación APROCA en la que también colabora la Fundación Biodiversidad y que está realizando cursos de formación para cazadores que ayudarán a continuar mejorando la situación del águila imperial ibérica, entre otras especies.

La conservación de la especie tiene una gran importancia en términos de biodiversidad ya que el águila imperial también se alimenta de animales enfermos, como patos, perdices, palomas, arrendajos o urracas, evitando así la propagación de plagas entre poblaciones. España acoge el 99% de la población reproductora mundial y, por tanto, es el máximo responsable de su supervivencia.

Además, se trata de una especie endémica de la península que destaca por su robusto pico, sus fuertes garras y su considerable tamaño (mide 1’75 metros de alto y tiene una envergadura de dos metros con las alas desplegadas); y se puede localizar, fundamentalmente, en las grandes extensiones de monte del parque natural de Doñana, en Sierra Morena, en los Montes de Toledo, en el Sistema Central y en algunas sierras extremeñas.



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