Según los últimos datos proporcionados por el CSN, la situación operativa de la planta de Fukushima indica que, aunque se ha conseguido recuperar la energía eléctrica en el emplazamiento, su estado sigue siendo precario. Se ha recuperado la alimentacin elctrica en las seis unidades, pero slo algunos equipos han sido conectados debido a que se debe verificar su correcto estado antes de su puesta en marcha y dichas comprobaciones son complejas. En la unidad 1 se ha logrado aumentar el caudal de agua a la vasija para disminuir su temperatura.

La presin en la contencin contina aumentando. En la unidad 3, se evacu temporalmente a los trabajadores al detectarse humo negro, que posteriormente desapareci. Se sigue aportando agua a las piscinas de combustible de las unidades 2, 3 y 4. La temperatura de la piscina de la unidad 4 se ha incrementado notablemente.

Las bombas de refrigeracin de las unidades 5 y 6 han parado automticamente al intentar conectarlas al sistema permanente de suministro elctrico exterior.

Respecto a la situación radiológica se observa una disminución en algunos puntos de la instalación, pero la dirección de los vientos ha incrementado los niveles de radiación en zonas del sur-suroeste, incluido Tokio, aunque continúan por debajo de los límites establecidos para el público, excepto en las zonas con restricciones (evacuadas o con confinamiento).

Según el último comunicado del CSN, basándose en los datos de las autoridades japonesas del pasado 22 de marzo, los valores del agua potable en Tokio se encuentran cinco veces por debajo de los límites de concentración de yodo radiactivo establecidos para niños y quince veces para adultos.  Pero estas informaciones varían tan rápido que, aunque el gobierno advirtió ayer que el agua de Tokio no era apta para el consumo de los bebés, está prohibición ya ha sido levantada. pidió a las personas que viven en Fukushima no comer once tipos de vegetales de hojas verdes cultivados en la zona.

Otro problema añadido es que recientemente se ha detectado contaminación en el mar hasta varios kilómetros y continúa aplicándose un programa especial de vigilancia radiológica hasta 30 kilómetros.

Las agencias de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), para la Energía Atómica (OIEA), y para la Salud (OMS) informaron que apoyan de manera conjunta a las autoridades de Japón en sus esfuerzos por afrontar las preocupaciones sobre seguridad alimentaria derivadas de la emergencia nuclear. En ese sentido, confirmaron que las autoridades japonesas realizan un monitoreo de esa contaminación y que informan al público sobre sus resultados.



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