Por primera vez se cuantifica la “huella” de las estructuras construidas por los humanos en los océanos. Hemos alcanzado los 30.000 Km2 ¡Y el futuro es mucho peor!.

Los humanos, como buena especie que somos, no solo nos dedicamos a tirar todo lo que nos sobra al mar. Nuestra ambición no tiene límites, y si no tenemos suficiente con destruir ecosistemas terrestres al completo, pues al mar, que también no sirve para ampliar nuestros deseos o crear infraestructuras a lo loco.

Obviamente, algunas veces serán de necesidad imperiosa (Ejemplo, obtener energía marina) y otras, caprichos. Como ejemplo perfecto y muy conocido, las afamadas islas artificiales que empezaron en Dubái, y, posteriormente, el emirato terminó construyendo un archipiélago de 300 islas.

O el caso de la imagen de portada. Que es una fotografía de la Nasa sobre las granjas de peces – se adentran en el mar 6 kilómetros – en la costa de la provincia nororiental de China, en Liaoning.

Los océanos, son los grades desconocidos del planeta en muchos aspectos. Ya no solo desde una perspectiva medioambiental, ecológica o de biodiversidad, sino también, cómo está afectando la mano del hombre en su comportamiento (Ver artículo temperatura del océano alcanza un nivel récord).

La expansión de la construcción marina representa una de las modificaciones humanas más extremas, sin embargo, su extensión global, sigue siendo – en gran parte – muy poco cuantificada en comparación con las superficies de terreno no ocupadas por el agua. Sin cortar en cómo afectaran estos cambios globales en un futuro.

Océanos

Se ha publicado en Nature y amparado por la Universidad de Sídney y el Instituto de Ciencias Marinas. La primera cartografía que analiza las modificaciones practicadas por el hombre sobre los océanos.

Según el estudio, el área física alcanza aproximadamente 30.000 kilómetros cuadrados – el equivalente al 0,008 por ciento de los océanos – han sido modificados directamente por las obras e infraestructuras realizaras por el hombre. La extensión de las modificaciones es mayor que la superficie global de algunos hábitats marinos naturales, como los bosques de manglares y los lechos de pastos marinos.

Cuando se calcula como la superficie modificada, incluidos los efectos de las corrientes en las zonas circundantes, por ejemplo, debido a los cambios en el flujo de agua y la contaminación, la huella, es en realidad de 2.000.000 de kilómetros cuadrados, es decir, más del 0,5% del océano (Si comparamos superficies, cuatro veces España o todo México).

La modificación oceánica incluye las zonas afectadas por túneles y puentes; la infraestructura para la extracción de energía (por ejemplo, plataformas petrolíferas y de gas, parques eólicos); el transporte marítimo (puertos y marinas); la infraestructura de acuicultura; y los arrecifes artificiales.

Según la directora del proyecto, Ana Bugnot… “las construcciones sobre los océanos no son nada nuevo, pero desde mediados del siglo XX, el desarrollo que se está practica sobre los océanos indica un aceleramiento importante, produciendo resultados tanto positivos como negativos”.

Por ejemplo, muchos de los arrecifes artificiales se han utilizado como hábitat para impulsar el turismo. Esta infraestructura también puede afectar a los hábitats naturales sensibles como las praderas marinas, las marismas, etc, lo que afecta a la calidad del agua, y, aquí, es cuando vienen los problemas serios.

Desarrollo marino

El desarrollo marino se produce principalmente en las zonas costeras, en los entornos oceánicos más biodiversos y biológicamente productivos. Así que estamos destruyen una parte muy importante de los océanos y el futuro ¡es pero!

Toda la vida en nuestro planeta (incluidos nuestros ecosistemas, la sociedad y la economía) depende del agua. Los ecosistemas marinos y de agua dulce desempeñan numerosas funciones vitales que los humanos necesitamos.

Según el análisis, para el 2028 se prevé un aumento en la superficie ocupada que alcanzará los 39.400 km2. Principalmente debido a infraestructuras de energía que están al alza, acuicultura, ampliaciones de puertos, cables, túneles, etc,  que son ya objetivos palpable para muchos países.

Aunque aún tenemos mucho por analizar, no son noticias buenas desde una perspectiva ecológica o medioambiental ¡la vida de los océanos está en peligro! Ni tampoco hay señales palpables de que los gobiernos se interesan mucho por el tema, por ejemplo, desde la UE con la Directiva Marco de Estrategia Marina de la UE, muchas intenciones sobre papel, pero muy pocos avances reales. Recuerda nuestro artículo de cómo tratar los residuos y practicar el reciclaje, siempre viene bien recordarlo.

Fuente: OVACEN,

Artículo de referencia: https://ovacen.com/construcciones-oceanos/,



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