Coincidiendo con la celebración del V Congreso Forestal Español, WWF ha lanzado su informe Los bosques que nos quedan. Propuestas para su restauración, en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid. En él se cuantifican los bosques que han llegado a nuestros días y se definen las “zonas prioritarias” de restauración forestal en España. Es decir, aquellos bosques en los que las administraciones “han de concentrar sus esfuerzos e inversiones”, estableciendo la superficie que se debe recuperar y las inversiones que se deben acometer. 

El grupo ecologista señala que los bosques españoles representan en la actualidad “el 29% del territorio que potencialmente podrían ocupar”. Además, la mitad de la superficie forestal “está desarbolada”, al tiempo que la calidad biológica de los bosques que perviven “se ve amenazada a causa de la actividad humana”.

¿Qué especies son las más amenazadas?

El informe recoge que los carrascales, las carballeiras, los robledales ibéricos y los sabinares canarios se encuentran “casi en peligro de extinción”, debido a que sólo se conserva entre el 5 y 15% de su potencial.

Asimismo, la organización subraya que los territorios donde más bosques se han perdido “se localizan en las dos mesetas y los valles de los grandes ríos”. Una de las causas de esta situación es el “desarrollo de las actividades agrarias”, indica WWF.  Por otro lado, la “desordenada extensión de las especies exóticas” en las franjas cantábrica y atlántica “reduce la presencia de bosques autóctonos”.  Por su parte, en el Mediterráneo, la “expansión urbanística ha tenido similares consecuencias”.

Los pinares "no corren peligro"

La asociación ecologista indica que los pinares ”destacan como los bosques que cuentan con mayor presencia”, ocupando “el 70% de su territorio potencial”. Además, el grupo conservacionista recuerda que los paisajes donde persiste mayor porcentaje de superficie forestal son aquellos que presentan “un menor interés agrícola o ganadero y donde se concentra menos población”.

¿Cómo revertir la situación?

WWF asegura que habría que restaurar para 2030 “más de dos millones y medio de hectáreas, plantando 2.000 millones de árboles y arbustos”. Esto supondría “una inversión de 4.000 millones de euros y generaría 150.000 empleos”. Cifras “muy lejanas” a la propuesta del Gobierno de recuperar 60.000 hectáreas con 45 millones de árboles, lo que conllevaría una inversión de 90 millones de euros y la creación de 3.000 puestos de trabajo, según el grupo ecologista.

Por su parte, Félix Romero, responsable del programa de bosques de WWF, recuerda que si se quiere recuperar y revalorizar el medio forestal, la administración “debe impulsar un plan de restauración”, teniendo en cuenta “criterios de conservación de la biodiversidad y las investigaciones de adaptación al cambio climático”.



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