En el extremo más negativo se sitúa en gorrión común, la que da nombre a todo el orden, cuyas poblaciones en algunos puntos de Europa, como en Gran Bretaña, han desaparecido en un 90% y han dejado de habitar entornos como la ciudad de Londres, según Fernando Jubete. El experto considera que el problema de estas aves es que "no son tan llamativas como la de grandes dimensiones ni rentables para las políticas de conservación de las Administraciones y los gestores".

Jubete, que participó en el Máster de la Universidad de León en Gestión y Conservación de Fauna Salvaje y Espacios Portegidos, que organiza la Sociedad Euromediterránea para la Viligancia de la Fauna Salvaje (Waves), destaca la "dificultad de contabilizar las paseriformes", un orden que abarca más de la mitad de las especies de aves y que supone "el 40% de la biofauna". Esta circunstancia incide en su conservación, que en algunos casos está muy degradada. "Son los casos del gorrión común (Passer domesticus), que se encuentra en la Lista Roja de varios países como el Reino Unido, el estornino pinto (Sturnus vulgaris), el pardillo común (Carduelis cannabina) o la alondra común (Alauda arvensis)".

El experto indica que las paseriformes más afectadas por los descensos son aquellas que se consideran ligadas a un agrosistema, mientras que las forestales presentan una mayor estabilidad por el aumento de las masas de bosques en Europa debido al retroceso de la actividad agrícola y ganadera. En el caso del gorrión común, presente en muchas ciudades, el especialista cree que ha habido factores que han influido como "la pérdida de zonas de alimentación o la contaminación urbana".

Desde hace 20 años, España ha incrementado los protocolos de seguimiento paneuropeos, "pero se necesita aún series de años de trabajo más largas y grupos distribuidos por toda la Península" para alcanzar datos más concluyentes que los actuales. Fernando Jubete reconoce que, en esta materia, el país está "lejos de otros como el Reino Unido".

Técnicas

El trabajo de los investigadores, sin embargo, ha mejorado con la incorporación de técnicas innovadoras de las que no se disponía hasta hace poco, reconoce Jubete. Una de ellas es el datalog, un dispositivo de 0,40 gramos de peso que se coloca en el ave de percha con arneses de gomas especiales a modo de mochila. "Estos sistemas permiten conocer la posición del pájaro mediante la posición del sol y ofrecen resultados interesantes, aunque aún están a prueba", explica el naturalista. El seguimiento de las paseriformes se puede realizar gracias a la predilección a anidar en los lugares donde nació de muchas especies. Gracias a esta técnica, se puede obtener información del comportamiento del ave y de sus migraciones, una información que hasta ahora era difícil de obtener. Otras técnicas que se emplean actualmente para el seguimiento de estas pequeñas aves cantoras son el anillamiento, los atlas de distribución y el análisis de tendencias en determinadas zonas.



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