En estos momentos, “más del 60% de La Rioja es territorio forestal, y una tercera parte de la región está cubierta de árboles, una cifra que no ha dejado de crecer en las últimas décadas a un ritmo cercano a 800 hectáreas anuales”, ha detallado Íñigo Nagore, quien también ha aludido a la gran diversidad forestal de la comunidad autónoma “que explica que en su interior habite una amplia y rica comunidad faunística”. El consejero ha estado acompañado por el director de Medio Natural, Miguel Urbiola, y el coordinador del proyecto, Rafael Fernández Aldana.

El Mapa de los Bosques de La Rioja muestra la cartografía de las diferentes formaciones arbóreas de la región a escala 1/150.000, y se acompaña de una Memoria que describe cada una de ellas, al tiempo que explica los factores que intervienen en su distribución dentro del territorio. En conjunto, son 207 páginas a todo color, con unas 130 fotografías de los bosques más representativos, y más de una veintena de mapas temáticos de cada una de estas formaciones arboladas.

Para la confección del Mapa se han delimitado 25.818 polígonos. A partir de ahí se han representado los siguientes tipos o agrupaciones de bosques: encinar, hayedo, rebollar, quejigal, riberas, choperas y otros cultivos forestales, bosques mixtos de frondosas, mezcla de frondosas, acebedas, sabinares, pinares de pino carrasco o pino piñonero, pinares de pino silvestre o pino negro, pinares de pino laricio o pino negral, coníferas de producción, mezcla de coníferas y mezcla de coníferas y frondosas. La distribución de cada una de estas formaciones se refleja en el Mapa, impreso en formato A0, y está accesible también a través de la página web www.iderioja.org , convirtiéndose en una valiosa herramienta de planificación y gestión forestal para un amplio espectro de profesionales y estudiosos.

Nagore ha destacado que esta publicación es el resultado de un exhaustivo y minucioso trabajo de localización y representación de este importante patrimonio forestal, “realizado a partir de la interpretación del vuelo ortofotogramétrico que hizo el Gobierno de La Rioja en el año 2009, que proporciona una ortofoto con gran nivel de detalle accesible para todos los ciudadanos a través de IDERioja”.

Para comprender la distribución territorial de los bosques a lo largo de la geografía riojana la Memoria analiza, en primer lugar, los principales factores naturales que la condicionan como el relieve, el clima, la litología, y también la bioclimatología, que refleja la relación entre dichos factores y la presencia de las formaciones arboladas.

También dedica un apartado a la acción humana, factor clave para entender las características y la distribución actual de los bosques en un territorio tan intensamente humanizado como La Rioja. Desde la edad Antigua hasta los actuales procesos de recuperación de los bosques con el abandono de los entornos rurales, la actividad humana ha ido transformando el territorio originario hasta convertirlo en el paisaje en el que ahora vivimos. En este contexto, se explican también los distintos procesos de ocupación que se han dado en el Valle del Ebro y la Sierra y que explican que el primero sea hoy un espacio agrícola prácticamente deforestado y que sea en las sierras donde desde hace décadas se conservan las principales masas arbóreas de la región.

Bosques naturales y bosques humanizados

El núcleo central de la publicación se corresponde con la descripción de cada uno de los tipos de bosques existentes reflejados en el mapa. A la hora de clasificar su gran variedad se diferencian dos grupos: los bosques naturales y los humanizados.

En primer lugar, los bosques naturales, alterados a lo largo de la historia por la acción humana en mayor o menor medida. El libro analiza desde las formaciones más extensas (encinares, robledales, hayedos y pinares), hasta los árboles testigos de las formaciones arboladas que ocuparon el territorio en épocas pasadas (tejos, olmos, o los pinos negro y carrasco). El otro gran grupo lo forman los bosques humanizados, introducidos directamente o muy modificados por la acción del hombre (dehesas, las repoblaciones forestales y choperas) o los recientes árboles invasores (acacias y ailantos).

Cuando los bosques se ven alterados por perturbaciones naturales (incendios, vendavales, etc.) o por la acción humana, acaban siendo sustituidos por las formaciones leñosas y herbáceas, arbustos y matorrales, que también ocupan un capítulo en esta obra.

La gran diversidad forestal del territorio riojano explica que en su interior habite una amplia y rica comunidad faunística, que incluye tanto especies forestales de tipo atlántico, centroeuropeo o montano, como animales de tipo mediterráneo, y otro tipo de especies que se pueden encontrar en todos los bosques, ya sean atlánticos, mediterráneos o de ribera. El capítulo dedicado a la fauna hace un somero repaso a las especies más características de los diferentes bosques riojanos.

Finalmente, el libro incluye un Anexo con las claves para poder utilizar la ‘Información geográfica del Mapa de los Bosques de La Rioja’ y otro que lleva por título ‘Los bosques de La Rioja en cifras’ que muestra la evolución de la superficie forestal riojana a través de los inventarios forestales.

La publicación, de la que se han editado 2.000 ejemplares, se presenta en un estuche que incluye el Mapa y la Memoria y tiene un precio venta al público de 15 euros. Se podrá adquirir en la librería del IER y en las principales librerías de la región.



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