El consejero de Presidencia y Participación Ciudadana ha detallado hoy en la Junta General, en una comparecencia a petición propia, el operativo activado para luchar contra el fuego. El Gobierno de Asturias prepara un decreto de ayudas con el objetivo de apoyar a las familias que hayan perdido su vivienda. El Principado explora junto con Cantabria, Galicia y el País Vasco la posibilidad de optar al Fondo de Solidaridad de la Comisión Europea, un trámite que debe gestionar el Ejecutivo central

Los 364 incendios que asolaron Asturias durante la segunda quincena de diciembre de 2015 calcinaron 12.207 hectáreas (122,07 kilómetros cuadrados) y provocaron casi doce millones de euros de pérdidas en Cangas del Narcea, El Franco, Boal, Tineo y Parres, según las primeras estimaciones. El consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, Guillermo Martínez, ha ofrecido hoy estos datos durante una comparecencia a petición propia en la Junta General del Principado, donde ha detallado el operativo activado para luchar contra el fuego.

El 16,24% de las hectáreas devastadas (1.983,07) era superficie arbolada, mientras el 83,76% restante (10.224,38) era terreno no arbolado. Los incendios afectaron a 58 de los 78 municipios asturianos, según la siguiente distribución geográfica:

    Centro: 186 focos y 3.296 hectáreas calcinadas.

     Occidente / Suroccidente: 51 focos y 5.290,48 hectáreas calcinadas.

     Oriente: 127 focos y 3.620,91 hectáreas calcinadas.

La zona más castigada fue el occidente, no tanto por el número total de incendios, menor que en otras áreas, sino por la superficie total arrasada. El episodio más grave y virulento se produjo en Brañavivel (El Franco), dado que un único incendio asoló 1.550 hectáreas sólo en este concejo (2.554 si se añade el terreno afectado en Boal, Tapia de Casariego y Castropol).

Petición al Ejecutivo central y movilización de recursos

Una vez evaluada la situación, El Gobierno de Asturias se centra ahora en agilizar los trámites para hacer frente a las consecuencias de este desastre medioambiental. En este sentido, ha pedido al Ejecutivo central que modifique el Real Decreto 307/2015, de 18 de marzo, por el que se regulan las subvenciones en situaciones de emergencia o naturaleza catastrófica. La Administración autonómica persigue que, ante la magnitud de los daños, se flexibilice el acceso a las ayudas a las personas y entidades afectadas.

Además, el Principado prevé habilitar las subvenciones incluidas en el Programa de Desarrollo Rural para la restauración de tierras quemadas y su reforestación y ya está elaborando un decreto de ayudas para apoyar a las familias que hayan perdido sus primeras viviendas. También se ha puesto en contacto con sus homólogos de Cantabria, Galicia y el País Vasco con el fin de establecer un cómputo global de todos los daños sufridos en las cuatro comunidades y acogerse de este modo a la concesión de compensaciones económicas procedentes del Fondo de Solidaridad de la Comisión Europea. Con el propósito de completar esta gestión, ha solicitado al Ministerio del Interior que se encargue de coordinar los trabajos y que se dirija a la Unión Europea, ya que sólo los estados miembros pueden solicitar estas ayudas.

Una oleada de fuegos en dos fases

Las excepcionales circunstancias que se produjeron en Asturias en las dos últimas semanas del pasado ejercicio obligaron a activar el Plan de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (Infopa) desde el 19 de diciembre a las 12.28 horas hasta las 20.03 del 3 de enero de este año. El plan constituye uno de los cinco instrumentos de coordinación que plantea la Estrategia Integral de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales 2013-2016.

Las altas temperaturas, el fuerte viento sur (con rachas superiores a los 100 kilómetros por hora) y la ausencia de lluvias justifican, entre otros factores, algo insólito en la comunidad autónoma: que el Infopa estuviera activo en situación 2 durante quince días. Este nivel se decreta cuando se requieren medios estatales extraordinarios para la extinción de los fuegos.

El cronograma elaborado por el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) refleja que la sucesión de incendios se desarrolló en dos fases. La primera se produjo el fin de semana del 19 de diciembre y las peores consecuencias fueron para Boal y El Franco, donde se registró el siniestro de Brañalibrel, que obligó a instalar un puesto de mando avanzado en La Caridad. En la madrugada del 20 se contabilizaron hasta 147 focos activos simultáneos y el total de la jornada ascendió a 163. Cada uno de esos días, actuaron contra el fuego alrededor de 350 efectivos.

La segunda fase del episodio se corresponde con el 28 de diciembre, fecha en la que se reactivaron los focos y aumentó con rapidez el número de incendios por las elevadas temperaturas y las fuertes rachas de viento. Esa jornada, en la que intervinieron 530 efectivos en las labores de extinción, hubo 102 fuegos activos y se instalaron puestos de mando avanzado en Soto de Ribera y La Fresneda.

Coordinación de los dispositivos

Guillermo Martínez ha subrayado en su intervención en la Junta el carácter excepcional de los incendios y la magnitud de los daños, al recordar que en los últimos 23 años la media de fuegos y hectáreas afectadas en los meses de diciembre se situaba en 50 y 190, respectivamente, cifras que se alejan notablemente de las registradas en el último mes de 2015: 535 y 15.000 en total.

Asimismo, ha asegurado que el Gobierno de Asturias activó y coordinó todos los medios disponibles, propios y ajenos, para hacer frente a los incendios forestales con el propósito fundamental de garantizar la seguridad de los equipos y proteger a las personas y bienes privados. “Lo que aconteció la segunda quincena de diciembre superó cualquier previsión que los expertos pudieran calcular”, ha precisado. También ha subrayado la coordinación permanente con la Delegación del Gobierno y la Federación Asturiana de Concejos (FACC).

El titular de Presidencia ha agradecido la labor de los profesionales del SEPA, vecinos, voluntarios, guardas del Medio Natural y cooperativas y empresas forestales y la Unidad Militar de Emergencias (que actuó en Asturias el fin de semana del 19 de diciembre y también del 28 al 30), así como el apoyo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la Delegación del Gobierno y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. También ha tenido un recuerdo especial para el piloto José Antonio Rodríguez, fallecido al estrellarse el helicóptero que dirigía mientras trabajaba en la extinción del incendio de Cuesta La Roza, en el concejo de Parres, el 23 de diciembre.



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