El gas y el petróleo suelen encontrarse en terrenos de difícil acceso, como, por ejemplo, simas marinas. Esta circunstancia es un gran impedimento para la industria petrolera. Las compañías se encuentran con problemas para obtener información de los yacimientos de hidrocarburos. Debido a las dificultades de realizar pruebas sobre el mismo terreno, estas empresas confían en los modelos en los que trabajan los geólogos. Por este motivo, los modelos tridimensionales se convierten en una gran herramienta de desarrollo económico. Un investigador de la oficina del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) en León ha analizado afloramientos de Picos de Europa para ofrecer soluciones a este sector productivo.

El geólogo Óscar Merino analiza en Picos de Europa arrecifes del Carbonífero (periodo de la Era Paleozoica que terminó hace 300 millones de años) que no se han vuelto a reproducir en sucesivas etapas geológicas de la Tierra. En ese mismo periodo geológico está datado un yacimiento de gas y petróleo en el mar Caspio, entre Rusia y Kazajistán. "Es necesario conocer con profundidad cómo son las rocas que protegen el yacimiento y sus características para iniciar la extracción", explica el especialista, doctor en Geología por la Universidad de Salamanca. Con el conocimiento generado en Picos de Europa, las empresas pueden plantear sus estrategias de extracción de los hidrocarburos.

Historia geológica

Las calizas carboníferas que aparecen en la sierra del Cuera y en el área del Ponga (Asturias) son el mayor afloramiento de este tipo en el mundo. El IGME, junto a un grupo de científicos de las universidades de Salamanca, Oviedo, Milán (Italia) y Ginebra (Suiza) se han centrado en dos aspectos fundamentales de la historia geológica de estos conjuntos: primero, cuándo se formaron y qué representaron en el pasado estas formaciones y, segundo, cómo se produjo la deformación de esta parte de la corteza terrestre durante la colisión continental entre los continentes de Laurasia y Gondwana al final del Carbonífero. Los trabajos han sido financiados por el Ministerio Ciencia e Innovación y la FICYT (Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Científica Aplicada y la Tecnología) y en los últimos años se han abierto a la colaboración con las universidades Vrije (Países Bajos), Ruhr (Alemania), Friburgo (Suiza) y Cardiff (Reino Unido) y el Royal Netherlands Institute for Sea Research.

Plan Magna

En líneas generales, la oficina del IGME en León tiene un amplio abanico de investigaciones de carácter científico, especialmente en el entorno del cuadrante noroccidental peninsular. Entre ellos está el Plan Magna, un proyecto de cartografía de toda España. Además, la oficina ejecuta diversos proyectos cartográficos como el Mapa Geológico Continuo Digital de España en la parte gallega de la zona centroibérica, la zona asturoccidental-leonesa y la zona cantábrica. A estos trabajos, hay que añadir la contribución que realiza la oficina en la cartografía geomorfológica de la República Dominicana, en el marco del proyecto Cartografía Geotemática de la República Dominicana, financiado por la Unión Europea y la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo.

El estudio, en el que participa la investigadora del IGME Ángela Suárez, puede ayudar a interpretar la evolución de los últimos millones de años de la configuración del arco del Caribe y parte de las Antillas Mayores (Cuba y la isla de La Española). En estas investigaciones han sido útiles los trabajos geológicos realizados en el embalse del Porma (León), junto a la Universidad de Oviedo y publicados en American Journal of Sciences.



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