“Soy un disidente de mi partido, porque defiendo la energía nuclear”
Rolf Linkohr (derecha) en un encuentro del Foro Europeo de la Energía

El director del Centro de Estrategia Europea de la Energía admitió ayer en Sevilla que no descarta el uso de la energía atómica en “caso de necesidad”

Por EVA SAN MARTÍN. Enviada Especial. Sevilla.

Rolf Linkohr (Stugart, 1941), director del Centro para la Estrategia Europea de la Energía, admitió ayer en Sevilla que no cree que sea  descabellado pensar que la energía pronto llegará de los desiertos. “La lista de posibilidades [para las fuentes de energía] es más grande de lo que nos pensamos”, declaró en la jornada inaugural del foro La seguridad del suministro energético, organizado por Foro Focus Abengoa y la Universidad Menéndez Pelayo, y que reúne hasta mañana a algunos de los peces gordos, investigadores y políticos, de la estrategia energética europea. Están, entre otros, el consejero  europeo Cristóbal Burgos Alonso.

Linkohr asegura que la hecatombe que a su juicio sufre la energía fósil no ha hecho más que comenzar. “Estamos al principio de una época revolucionaria”, dijo. El alemán, uno de los pioneros en investigar con las posibilidades del coche eléctrico en los años setenta, no descarta que para 2030  una cuarta parte de los combustibles proceda de los llamados biocombustibles de segunda generación: restos vegetales y otros residuos orgánicos capaces de producir energía.

En el currículo del científico alemán se acumulan otros hechos curiosos, como el haber sido diputado del PSOE europeo en el Parlamento de la UE durante 25 años. Aún así, Linkohr no dudó en declararse “disidente” del partido socialista, que lleva en su programa claras políticas antinucleares que incluyen el desmantelamiento de las centrales antiguas. “Soy un disidente de mi partido. Defiendo la energía nuclear como una posibilidad”, alegó, para después remachar: “Creo que es sensato defender todas las posibilidades [de obtener energía] ante una situación imprescindible”, señaló Linkohr en referencia a una posible crisis de combustibles mundial.

No hay duda de que las declaraciones del alemán hicieron removerse en la silla a algunos. Y fue precisamente la posibilidad de una vuelta a la energía atómica en Europa la que centró buena parte de las preguntas que se lanzaron en el foro tras la intervención. Francia ya ha anunciado que colaborará con el Gobierno de Silvio Berlusconi para construir cuatro nuevas instalaciones nucleares en el territorio italiano. El mismo camino están siguiendo otros países como Reino Unido.

Alguien quiso saber por qué la Unión Europea no imponía más controles a las instalaciones nucleares, sabiendo que “las consecuencias del accidente de Chernóbil llegaron hasta Finlandia” y que las catástrofes atómicas no conocen de fronteras nacionales. “El futuro queda abierto y en cada país tenemos nuestras propias experiencias”, zanjó un práctico Linkohr.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de