Oceana muestra su rechazo a la intención de realizar prospecciones petrolíferas de gran profundidad frente a las costas gallegas, dado que las técnicas de seguridad actuales son insuficientes para prevenir accidentes de gran envergadura.

El emplazamiento anunciado, el “Gran Burato”, es un cráter submarino de unos 4 km de diámetro, ubicado a unos 140 km del litoral y a unos 1.700 m de profundidad, sobre el que se ha lanzado una campaña de investigación entre cuyos objetivos está determinar la existencia de yacimientos de hidrocarburos que puedan ser explotados comercialmente.

La campaña, que comenzará a mediados de octubre y a bordo de un buque oceanográfico, está apoyada por la Xunta y liderada por varias universidades y centros de investigación. "Oceana considera incomprensible que la Xunta y el Parlamento de Galicia hayan dado la espalda y mostrado su oposición al desarrollo de la energía eólica marina en Galicia, cuando ésta es limpia y carece de riesgos de catástrofes ambientales, y en cambio parecen estar dispuestos a echarse en manos de la industria petrolera, causante de mareas negras y de cambio climático. De hecho, las prospecciones marinas deberían detenerse ya en todo el mundo”, señala Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Ocena Europa.

Explotación de recursos fósiles

Según Oceana el progresivo agotamiento de las reservas de petróleo más someras y fáciles de explotar hace que muchos países se hayan vuelto cada vez más osados en la búsqueda de combustibles fósiles, yendo cada vez a lugares más remotos como el Ártico y realizando perforaciones a mayores profundidades, sin disponer en muchos casos de medidas de seguridad suficientes. Así ha ocurrido en el golfo de Méjico, donde Oceana está llevando a cabo una expedición de dos meses para estudiar el impacto a medio y largo plazo del vertido de la plataforma de BP.

“El ansia de encontrar un recurso finito ha hecho subestimar las complicaciones que pueden aparecer en perforaciones de profundidad”, manifiesta Ricardo Aguilar, Director Científico de Oceana Europa. “Tal y como se ha puesto de manifiesto en el accidente producido en la Deepwater Horizon de BP, nadie dispone de técnicas de seguridad suficientes y eficaces apara evitar a una catástrofe de este tipo.”

Oceana considera necesario una moratoria en la explotación de nuevos yacimientos y no sólo para aquellos que se encuentren en zonas profundas. La organización lamenta que, a pesar de las numerosas crisis ecológicas y económicas que ha ocasionado un modelo energético basado en la explotación de recursos fósiles, todavía existan comunidades y países decididos a obviar los numerosos impactos que se están produciendo por el cambio climático.

“La utilización de energía procedente de recursos renovables es a día de hoy un factor clave en las políticas energéticas y medioambientales de la UE. La cuota de este tipo de energías debe ir aumentando de forma definitiva en el mix energético global, y para que esto sea posible, es necesario la eliminación progresiva de aquellas fuentes altamente contaminantes como es el petróleo o el carbón”, declara Aguilar.

En este sentido, Oceana considera necesario la incorporación de tecnologías capaces de aprovechar la enorme cantidad de energía que nos ofrecen nuestros mares y océanos, ya sea la eólica marina o las aún poco visibles energías del mar, de forma que cada vez cobren un mayor protagonismo en nuestro modelo energético.



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