La planta, que estará integrada por 96.000 paneles solares, suministrará al año 32 gigavatios por hora, el equivalente al 6% de la producción de electricidad actual en el país, que todavía depende mucho de las importaciones de energía. Sólo el 15% de la población del país tiene sin embargo acceso a la energía.

"Más de 1.000 millones de personas en el planeta no tienen acceso a electricidad, la mitad de ellos en África. Esto es uno de los mayores frenos para el desarrollo de África", ha advertido el comisario.

Piebalgs ha confiado en que la nueva planta solar en Burkina Faso mejorará de forma "masiva" el suministro de energía limpia, aumentar la independencia energética del país y un suministro "más seguro" en todo caso para la población. "La nueva planta solar en Burkina Faso demuestra el compromiso de la UE con apoyar un cambio muy necesario en la producción de energía sostenible en África", ha recalcado.

Al margen de la ayuda comunitaria, el Banco Europeo de Inversiones y la Agencia de Desarrollo francesa aportarán otros 38 millones de euros para la planta en préstamos.

La Comisión Europea ha prometido ayudar a los países en desarrollo para que 500 millones de personas tengan acceso a energía a la altura de 2030. Para ello, ya ha creado un Fondo de Asistencia Técnica dotado de 65 millones de euros y prevé destinar otros 400 millones adicionales con el objetivo de recabar inversiones concretas de hasta 5.000 millones de euros a través de instrumentos financieros innovadores.

La UE ha invertido 2.000 millones de euros en los últimos cinco años en proyectos energéticos en países en vías de desarrollo, incluidos más de 1.000 millones en África.



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