LA energía renovablle llega a Honduras
Honduras

El Área de Cooperación de Mediterrània-CIE ya está trabajando junto a Fundación Vida y la empresa de energías renovables Enerpal en un nuevo proyecto de desarrollo sostenible en Honduras. En esta comunidad, de aproximadamente 400 habitantes, la escasez de energía les obliga a extraer agua manualmente de los pozos y a ceñir las actividades comunitarias a las horas de luz solar.

“Gracias a la instalación de las placas solares los habitantes del caserío podrán disponer de un sistema de bombeo de agua con energía solar, que les permitirá surtir de agua potable a las viviendas”. La instalación de placas permitirá abastecer de energía una cámara refrigeradora en la cooperativa alimentaria liderada por mujeres con capacidad para conservar 300-400 libras de alimentos frescos.

Mejora de la productividad y consumo sostenible

Se pretende de esta manera mejorar la productividad de la caja rural y obtener alimentos a menor coste, dado que la inversión “cero” de la fuente de energía debe favorecer el acceso a la comunidad a precios razonables, no especulativos de los productos. Al mismo tiempo se fomentará el consumo ambientalmente responsable y la reducción del uso de envases plásticos.

El proyecto incluye la provisión de alumbrado eléctrico a un centro educativo, que debe ampliar las posibilidades educativas. De esta forma, llegará el material didáctico en ordenadores, los discos compacto y las películas digitales hasta los alumnos. La iniciativa abarca alfabetizar a los adultos y encuentro de jóvenes en horarios nocturnos para fomentar el asociacionismo y las actividades culturales colectivas.

El proyecto cuenta con un factor novedoso, ya que está orientado principalmente a familias que “hacen esfuerzos para la protección del medio ambiente”, y en especial del bosque y las fuentes de agua. En este sentido, las acciones previstas de instalación de placas solares se entienden como una compensación por este comportamiento responsable con el medio ambiente. Este tipo de actuación tiene cabida dentro de lo que Fundación VIDA denomina compensación por servicios ambientales, una política llevada ya a cabo en anteriores experiencias. Se trata de implementar sistemas de compensación ambiental a nivel local basados en las necesidades y potencialidades económicas, sociales y ambientales de la zona de referencia. Con estos esfuerzos se busca continuar contribuyendo al fortalecimiento de la gobernanza de las áreas protegidas del país.

El caserío de Las Pitas es el más grande de la aldea de Linaca, perteneciente al municipio de Choluteca, con una población aproximada de 400 habitantes y 80 viviendas. Este proyecto contribuirá a mejorar algunas de las principales problemáticas que sufre la comunidad como los problemas para acceder al agua potable y la falta de energía para mantener los alimentos frescos o las instalaciones educativas en mejores condiciones.



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