El próximo día 1 de abril vence la suspensión del impuesto a la generación eléctrica aprobada por el Gobierno hace seis meses.

Con el objetivo de contener la escalada de precios de la electricidad registrada, con especial intensidad, en el segundo semestre de 2018, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, adoptó el pasado mes de septiembre un paquete de medidas para abordar, de manera urgente, el elevado precio de la electricidad.

La primera medida anunciada, y la más inmediata, fue la suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica, aprobado en 2012. Ahora, con el regreso del impuesto, Ribera estima una subida del precio de la electricidad en un 4%.

La suspensión del impuesto a la generación eléctrica era la primera propuesta de la “estrategia de choque” puesta en marcha por el Gobierno para abordar de manera inmediata los elevados precios de la electricidad.

Esta primera medida, según la ministra, es “adecuada y acertada”, para “aliviar la factura del consumidor” que, “no debe soportar todos estos cambios” que afectan al precio de la electricidad.

Ya entonces Ribera consideraba “ineludible una reforma urgente del sistema eléctrico”. El ejecutivo aprobó entonces un Real Decreto-Ley (RDL) para suspender durante seis meses el impuesto a la generación eléctrica.

El próximo día 1 de abril vence la suspensión del impuesto a la generación eléctrica aprobada hace medio año, y la titular del Ministerio para la Transición Ecológica considera que sería tachado de electoralista mantener la suspensión del impuesto a unas semanas de la celebración de las Elecciones Generales del 28 de abril.

En definitiva, Ribera no considera que pueda prorrogarse la suspensión del impuesto a la generación en estos momentos, alegando que “no tiene capacidad de maniobra” para ello.

Un impacto mínimo y difícil de medir

Preguntado por EnergyNews, el consultor energético y analista del sector eléctrico, Francisco Valverde, considera que el Gobierno actúa de forma “lógica”, puesto que la suspensión se aplicó con fecha de caducidad, y  aunque se habló de la posibilidad de prorrogarla, “éste no parece el escenario más adecuado para prolongar la medida, con unas elecciones a la vuelta de la esquina”.

En relación a la manera en que va afectar la entrada en vigor, de nuevo, del impuesto a la generación eléctrica, Valverde considera que el impacto va a ser mínimo y muy difícil de medir.

Según explica el analista, “este impuesto afecta a las ofertas que hacen los generadores del mercado mayorista y a las comercializadoras que compran en ese mercado”, en otras palabras, “los consumidores que estén en el mercado libre y tengan un precio fijo no han notado nada, y las facturas de precios indexados a este mercado mayorista, pueden haber tenido un efecto mínimo”.

En cualquier caso, resulta muy complicado verificar si la suspensión de ese impuesto ha surtido efecto o no para los consumidores, y lo mismo ocurrirá cuando vuelva a aplicarse el gravamen, comenta Valverde. Sí, pudo representar un mayor margen de beneficio para las comercializadoras que, ahora, volverán al que tenían.

Teniendo en cuenta también que los consumidores con un precio variable son menos de la mitad del total, el impacto será también menor a nivel cuantitativo.

Mercados de futuro

Tras el anuncio de la ministra para la Transición Ecológica de la vuelta del impuesto, la reacción de los mercados de futuro tampoco fue llamativa. Valverde comenta que los mercados de cortoplazo (abril, mayo, junio) registraron cierto rebote (0,5€), aunque en horizontes temporales más largos, no ha habido reacción, es decir que, “los futuros tampoco lo han encajado muy mal”, concluye.

Por otro lado, también conviene tener en cuenta el momento en el que se produce la vuelta del impuesto, con precios a la baja en CO2, gas y carbón. El mercado mayorista tiene su estacionalidad y, de momento, los precios están bajando.

Fuente: MARIA CASTAÑEDA CARVAJAL / EnergyNews,

Artículo de referencia: https://www.energynews.es/impuesto-a-la-generacion/,