Al mismo tiempo, las propuestas reducirán drásticamente la dependencia de Europa del petróleo importado y reducirán las emisiones de carbono en el transporte en un 60 % de aquí a 2050.

El transporte es fundamental para la economía y sociedad europea. La movilidad es esencial para el crecimiento y la creación de empleo. El sector de los transportes da trabajo directamente a unos diez millones de personas y representa aproximadamente el 5 % del producto interior bruto (PIB). Unos sistemas de transporte eficaces son cruciales para que las empresas europeas sean capaces de competir en la economía mundial.

La logística, que abarca, por ejemplo, el transporte y el almacenamiento, representa entre el 10 % y el 15 % del coste de un producto acabado para las empresas europeas. La calidad de los servicios de transporte repercute en gran medida en la calidad de vida de las personas. El 13,2 % del presupuesto de cada hogar se gasta en bienes y servicios de transporte.

La hoja de ruta Transporte 2050 hacia un espacio único europeo de transporte persigue la eliminación de los principales obstáculos y cuellos de botella en muchas zonas clave en los ámbitos de la infraestructura de transporte y la inversión, la innovación y el mercado interior.

El objetivo es la creación de un espacio único europeo de transporte más competitivo y con una red de transporte plenamente integrada que enlace los diferentes modos y permita un cambio profundo en las pautas de transporte tanto de pasajeros como de mercancías. Con este fin, la hoja de ruta propone 40 iniciativas concretas para la próxima década.

El Vicepresidente Siim Kallas, responsable de transporte, ha asegurado que “la estrategia Transporte 2050 es una hoja de ruta para un sector del transporte competitivo que aumente la movilidad y reduzca las emisiones. Tenemos la posibilidad y la obligación de hacerlo. La opinión generalizada de que hay que reducir la movilidad para combatir el cambio climático es sencillamente falsa. Para que Europa pueda ser competitiva en el mundo, por el crecimiento económico, la creación de empleo y la calidad de vida diaria de la población, es vital contar con sistemas de transporte competitivos.  Ni se plantea la opción de restringir la movilidad; ni tampoco la de dejar que todo siga igual. Podemos romper la dependencia de los sistemas de transporte respecto del petróleo sin sacrificar su eficiencia ni comprometer la movilidad. Podemos ganar en ambos aspectos”.
 
La hoja de ruta de Transporte 2050

En cuanto a los trayectos interurbanos: el 50 % de todo el transporte de media distancia de pasajeros y mercancías debe transferirse de la carretera al ferrocarril y al transporte por vía fluvial.

Para 2050, realizar la mayor parte del transporte de pasajeros de media distancia, a partir de 300 km, por ferrocarril. De aquí a 2030, transferir a otros modos, como el ferrocarril o el transporte fluvial, el 30 % del transporte por carretera en distancias superiores a los 300 km, y ese porcentaje debe ascender a más del 50 % para 2050.

Para conseguir este objetivo hay que realizar una red básica de corredores de transporte plenamente operativa por toda la UE garantizando las infraestructuras para una transferencia eficiente entre modos de transporte (RTE-T) de aquí a 2030, con una red de alta calidad y alta capacidad en 2050 y la serie correspondiente de servicios de información.

En el 2050 se conectarán todos los aeropuertos principales a la red ferroviaria, preferiblemente de alta velocidad;  garantizar que todos los puertos de mar principales estén suficientemente conectados con el sistema ferroviario de transporte de mercancías y, cuando sea posible, con el sistema de navegación interior. Otra fecha  importante es el 2020, cuando se establecerá el marco para un sistema europeo de información, gestión y pago de los transportes multimodales, tanto de pasajeros como de mercancías. Con estas acciones Europa pretende avanzar hacia la aplicación plena de los principios del “usuario pagador” y “quien contamina paga” y del compromiso del sector privado para eliminar distorsiones, generar ingresos y asegurar la financiación para futuras inversiones en transportes.

En cuanto a los viajes de larga distancia y al transporte intercontinental de mercancías: el transporte aéreo y marítimo seguirán prevaleciendo. Se pretende llegar a una cuota del 40 % de combustibles con pocas emisiones de carbono en el sector aéreo para 2050; reducir, también para 2050, las emisiones de CO2 de la UE procedentes del fuelóleo para calderas del sector marítimo en un 40%.

Para esto, se pretende modernizar completamente el sistema de control del tráfico aéreo europeo de aquí a 2020, logrando el Cielo Único Europeo: trayectos más cortos y seguros y mayor capacidad. Finalizar la creación del Espacio Aéreo Común Europeo de 58 países y 1 000 millones de habitantes para 2020. Se implantarán sistemas inteligentes de gestión del transporte por tierra y por agua (ERTMS, ITS, RIS, SafeSeaNet y LRIT). 

La Unión Europea Colaborará  con sus socios internacionales y organizaciones internacionales tales como la OACI y la OMI para fomentar la competitividad europea y los objetivos en materia de lucha contra el cambio climático a nivel mundial.
 
Por último, en cuanto al transporte urbano, habrá una transferencia masiva hacia vehículos y combustibles más limpios. El objetivo es la reducción en un 50 % del número de vehículos que consumen combustible convencional de aquí a 2030 y su progresiva eliminación total en las ciudades antes de 2050. 

Esta hoja de ruta marca que de aquí a 2030, reducir a la mitad el uso de automóviles que funcionan con combustibles convencionales en el transporte urbano; de aquí a 2050, eliminarlos progresivamente de las ciudades; de aquí a 2030, lograr que el transporte de mercancías en los principales centros urbanos esté fundamentalmente libre de emisiones de CO2.

Además antes de 2050, los países europeos deberán aproximarse al objetivo de “cero muertes” en el transporte por carretera. De acuerdo con este objetivo, la UE se ha fijado la meta de reducir a la mitad las víctimas de la carretera para 2020. Asegurarse de que la UE sea el líder mundial en seguridad y protección en el transporte aéreo, ferroviario y marítimo.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de