La Vicepresidenta del Gobierno de Cantabria, Dolores Gorostiaga, ha visitado las obras de ampliación del único parque activo en la Comunidad Autónoma, que está promovido por “Eólica 2000”, sociedad participada por “Iberdrola Renovables” y un grupo de empresas cántabras liderado por “Ocyener”, adjudicatarios a su vez, a través de “Biocantaber”, de 205 MW en la Zona D del concurso eólico.

El Parque Eólico de Cañoneras entró en funcionamiento en 2007 tras una inversión de 20 millones de euros y con un total de 21 aerogeneradores, que suponen una potencia instalada de 17,85 MW. La ampliación que se está llevando a cabo, que se espera entre en funcionamiento en diciembre de este año tras invertir 17 millones de euros, contará con 17 aerogeneradores más y una potencia instalada de 14,45 MW. 

Durante la visita, Dolores Gorostiaga ha destacado la "perfecta" integración "medioambiental y social" de este parque en el entorno natural y paisajístico de Soba. Para Gorostiaga, se trata de un parque "modélico", que es "ejemplo de las buenas prácticas" que el Gobierno de Cantabria quiere que se empleen a la hora de construir los nuevos parques autorizados a través del concurso eólico.
 
Creación de empleo

En este sentido, la Vicepresidenta ha recordado que el Ejecutivo cántabro, de la mano de siete grandes grupos empresariales está iniciando un desarrollo energético e industrial "sin precedentes en la historia de la región", que implica "cambios en el tejido industrial, en nuestra dependencia energética" y, "de forma directa", en el mercado laboral y en la sociedad, que serán "positivos y beneficiarán a todos". Por otra parte, las obras de ampliación del Parque de Cañoneras están suponiendo la creación de entre 30 y 40 empleos durante 6 meses, y en ellas están participando diferentes empresas cántabras.

 
Gorostiaga ha explicado que Cantabria se va a beneficiar de la generación de energía limpia, la disminución de la dependencia de fuentes no renovables, de atraer inversiones industriales, crear equipos de investigación y de la creación de empleo, una fórmula que, según la Vicepresidenta, tiene "el éxito garantizado y constituye la principal apuesta del Gobierno para el futuro de la Comunidad".
 
A esto hay que sumar, ha explicado, los "beneficios directos e indirectos" que los parques eólicos generan para los pueblos y comarcas en las que se ubican, en forma de ingresos para las administraciones, para los establecimientos y negocios, y en términos de empleo para los vecinos, tal y como se ha podido comprobar hoy en la visita a Cañoneras.
 
Evitar la emisión de 64.000 toneladas de CO2

La producción de electricidad que se generará cada año en el Parque Eólico de Cañoneras, tendrá, entre los efectos positivos sobre el medio ambiente, evitar la emisión de 64.000 toneladas de CO2 al año, de 230 toneladas de NOX (Óxido de Nitrógeno), 260 toneladas de SO2 (Dióxido de Azufre) y de 50 toneladas de partículas que se producirían si se generase la misma electricidad con fuentes convencionales.
 
El efecto depurativo producido por este parque eólico cada año es el equivalente al producido por 3.200.000 árboles. Para producir la misma electricidad en un año, necesitaríamos 46.000 barriles de petróleo.
 
El Parque de Cañoneras supone una importante generación de ingresos directos anuales a nivel local. Concretamente 196.000 euros, de los cuales corresponden 68.000 euros al Ayuntamiento de Soba por el canon e impuestos locales (IAE, IBI…); 109.000 euros, a las juntas vecinales, y 19.000 euros de la Dirección General de Biodiversidad del Gobierno de Cantabria.
 
Respecto de las obras, una vez realizado el montaje de todos los aerogeneradores, cuyas piezas (tubos, nacelle…) vienen con todos los componentes internos incluidos, se van energizando uno a uno, y se pasa a la fase de pruebas y puesta en funcionamiento final, que se espera alcanzar en el mes de diciembre.
 
Paralelamente, los trabajos de obra civil, están consistiendo en la restauración y revegetación de todas las superficies afectadas, garantizando la mínima ocupación de espacio, y la adaptación del parque eólico a su entorno.

Diseño de un nuevo aerogenerador adaptado a esa zona concreta 
Los estudios de viento realizados en Cañoneras durante ocho años detectaron que de los 38 puntos para la instalación de los aerogeneradores había 17 donde las condiciones de viento eran extremas. Por ello hubo que diseñar un nuevo aerogenerador adaptado a esa zona concreta, que es el que se está instalando en la segunda fase del parque.
 
Así, al final, en Cañoneras habrá 21 aerogeneradores “Clase IEC1” y otros 17 de clase “IECS Especial”, que fabrica Gamesa y que es único en el mundo, dado que, por las condiciones extremas de viento, no existía un aerogenerador en el mercado. Estos aerogeneradores son más eficientes energéticamente y, por lo tanto, mejores medioambientalmente.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de