El informe, elaborado en colaboración con The Boston Consulting Group y Global Counsel, señala que la continuidad del Reino Unido, como miembro pleno del Mercado Interior de la Energía “no es compatible con los objetivos políticos declarados del gobierno británico para poner fin a la supremacía de la UE sobre la ley del Reino Unido”. De ahí que la posibilidad de que Reino Unido continúe en el mercado interno de la energía “es altamente improbable”.

En cuánto al impacto del Brexit en el sector energético español, Ignacio Paz, socio de Energía e Infraestructuras de Herbert Smith Freehills en Madrid, comenta que puede ser doble: “por un lado, porque el Reino Unido era uno de los principales destinos de la inversión extranjera española en el sector energético y, por otro, porque España puede tener una gran oportunidad para adquirir un protagonismo más relevante en la política energética europea“.

El informe está diseñado para ayudar a los líderes empresariales a comprender los impactos del Brexit en el sector energético y, al hacerlo, prepararse para aprovechar las oportunidades que puedan surgir, así como mitigar los riesgos. Pero también tiene como objetivo ayudar a las empresas a entender el papel que pueden desempeñar en la configuración del resultado de las negociaciones de Brexit. Y es que “garantizar que las empresas conserven una voz fuerte será fundamental para garantizar que el resultado de las negociaciones sea beneficioso tanto para la UE como para el Reino Unido”, asegura el informe en su introducción.

Las implicaciones derivadas de la decisión de Gran Bretaña de abandonar la UE en el sector de la Energía incluyen desde el derecho comercial y los aranceles, como la seguridad nuclear o la participación del Reino Unido en el sistema de comercio de emisiones de gases de efecto invernadero de la UE, explica el despacho en un comunicado.

Brexit

Desde esta perspectiva, el informe trata de arrojar luz sobre cuestiones transcendentes como, por ejemplo, de qué manera suministrará y comercializará el Reino Unido materiales nucleares fuera del Tratado Euratom; cómo abordara la seguridad del suministro de gas como un tercer país de la UE; o como calculará las emisiones de carbono una vez que, como parece probable, abandone el EU-ETS (régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea).

De otra parte, para los Estados comunitarios, también hay implicaciones significativas, advierten desde Herbert Smith Freehills que concluye que la inminente salida del Reino Unido influirá en la dirección futura de la política de la UE en áreas que van desde la energía nuclear al gas de esquisto hasta las negociaciones climáticas internacionales.

Asimismo, el informe “plantea un escenario “improbable” pero no imposible, en la hipótesis de que el Reino Unido abandonara abruptamente a la UE sin ningún régimen transitorio“, explica.  Ante esta posibilidad, el documento destaca la necesidad de lograr un régimen transitorio para facilitar el camino hacia el Brexit y apunta al vínculo físico con el mercado interno de energía, apostando por un acuerdo bilateral sobre energía, o bien en el marco de un acuerdo de libre comercio más amplio.

Con todo, el estudio pone de manifiesto que las interconexiones físicas de los mercados de energía no desaparecerán de un modo inmediato tras el Brexit. A este respecto, indica que “los incentivos económicos y comerciales para sostener y potencialmente aumentar la integración del mercado energético a través de la electricidad física y la interconexión de gas, son fuertes tanto para el Reino Unido como para la UE“.



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