En el acto de apertura de este encuentro se ha puesto de relieve la importancia que para el Gobierno autonómico tiene este sector. El director general de Incentivos Agroindustriales, ha señalado a este respecto que la “bioenergía es una línea estratégica para la región”, que genera empleo, desarrollo rural, sostenibilidad y ahorro energético y económico.

En concreto, ha destacado el potencial de producción de biogás en Extremadura, así como “su viabilidad energética, económica y medioambiental”. Según sus palabras se trata de una alternativa real y rentable para agricultores, ganaderos e industrias, que permite gestionar de forma adecuada los residuos agroindustriales, abaratando al mismo tiempo el suministro energético.

Según los datos aportados por Cardesa, Extremadura genera anualmente 584.000 toneladas de residuos, cuyo aprovechamiento energético ahorraría “más de catorce millones de euros al año en importaciones de combustibles fósiles”.

En su intervención ha adelantado la puesta en marcha por parte del Gobierno regional del Plan de Bioenergía de Extremadura 2014-2020, que contempla ayudas específicas para las plantas de biogás. Esta medida se une a otras adoptadas a través del Plan de Incentivos Agroindustriales para el 2013 y del Fondo JESSICA-FIDAE. Este último financia proyectos de eficiencia energética y energías renovables.

Investigación con Cicytex de biogás

Por su parte, Germán Puebla, director del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), ha dado un paso más poniendo a disposición del sector el trabajo de los institutos de investigación públicos integrados en este centro de reciente creación.

Se ha referido especialmente a la línea de trabajo desarrollada por CICYTEX La Orden-Valdesequera sobre bioenergía y biomateriales, que incluye estudios con biogás.

Investigadores del centro, que ha organizado la jornada,  han presentado en este marco un estudio a través del que se aprovechan los purines de cerdo para la producción de biogás, como alternativa a su almacenamiento en balsas. Con este trabajo se consigue por un lado, generar energía eléctrica y calorífica y, por otro lado, obtener un biofertilizante para el abono de los cultivos.

Este proyecto está basado en la codigestión, que consiste en mezclar el purín con residuos agroindustriales, residuos de biomasa y cultivos energéticos, como el sorgo o la chumbera, para determinar con qué combinación se obtiene mayor cantidad de biogás.

El punto de partida de la investigación se encuentra en el laboratorio, en el que se ensayan las distintas mezclas. Aquellas que obtienen mejores resultados se prueban posteriormente en planta piloto. El proceso termina cuando se aplica el biofertilizante en los campos de ensayo.

En este encuentro, financiado por el programa europeo POCTEP y el proyecto Altercexa, también han participado AGENEX y las empresas SENER y GEXPURINES, que han ilustrado sus intervenciones con dos ejemplos prácticos.



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