La Cámara Baja ha sometido a votación la moción de IU-ICV-CHA derivada de una interpelación al ministro de Industria, José Manuel Soria, la semana pasada, que recogía esta propuesta.

En concreto, la petición de cierre de Garoña en julio ha sido rechazada por PP, UPN y Foro de Asturias, mientras que el PNV se ha abstenido en esta votación. El resto de formaciones han respaldado no renovar el permiso de explotación de la instalación atómica.

En conjunto, el texto estaba compuesto por una docena de puntos, que se han votado por separado, y los “populares” se han opuesto a todas las peticiones de la Izquierda Plural, lo mismo que Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro (UPN). UPyD también ha rechazado la mayor parte de las propuestas, mientras que el PNV ha optado por la abstención.

Así, también se ha rechazado una moratoria sobre la fractura hidráulica o “fracking”, mientras se analiza esta tecnología en una nueva comisión de estudio parlamentaria, y que se prohíba de forma total en "zonas sensibles y especialmente en peligro".

Acometer una reforma integral del Sistema Eléctrico

La Izquierda Plural también proponía auditar el déficit de tarifa antes de presentar la reforma energética. La coalición de izquierdas argumentaba en su texto que es necesario acometer una reforma integral del sistema eléctrico para atajar el déficit de tarifa desde un punto de vista regulatorio y no económico, alejándose por tanto de medidas estrictamente regulatorias y cortoplacistas.

Por ello, opinan que lo primero es realizar una auditoría energética para determinar las causas reales del desequilibrio financiero del sistema, revisando así los conceptos prescindibles que deben salir de la tarifa por ser innecesarios, entre los que IU-ICV cuenta la interrumpibilidad, los pagos por capacidad o los Costes de Transición a la Competencia.

Cambiar el sistema de retribuciones

A partir de los resultados de este análisis también habría que definir la metodología para calcular las retribuciones a la producción, transporte y distribución, y se debería establecer un mecanismo vía quita para recuperar los 3.400 millones de euros que la Comisión Nacional de la Energía (CNE) reconoce se han pagado de más por los Costes de Transición.

IU-ICV-CHA también cree que hay que realizar cambios en el sistema de fijación de precios, que la propia Comisión Europea (CE) califica de "ineficiente y con un nivel de competencia insuficiente". Para lograr un sistema "transparente, equitativo y de fomento de las energías limpias" sería necesario revisar las subastas, excluyendo de ellas a las instalaciones ya amortizadas y garantizando una retribución "justa según el coste de producción efectivo".

Sin embargo, la reforma del sector eléctrico no será suficiente para resolver los problemas energéticos del país, por lo que la Izquierda Plural pedía al Gobierno que presentara un proyecto de ley de Renovables que recoja íntegramente la directiva comunitaria de Fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables.

Con respecto al autoconsumo con balance neto, la Izquierda Plural proponía que los peajes de acceso que se establezcan afecten únicamente a la energía intercambiada en la red, "y no a la energía autoconsumida de manera instantánea". Y también se pedía afrontar el problema de la pobreza energética con un precio social para electricidad, gas y butano que tenga en cuenta el número de miembros de la familia, las rentas y la estación del año.

Por último, se proponía derogar el impuesto del 7% a la producción introducido en la legislación a finales del año pasado para las tecnologías de régimen especial y las renovables destinadas al autoconsumo, y se pide al Ejecutivo que "apoye decididamente la propuesta de la CE de reforma del mercado europeo de carbono de reducir en 900 millones el número de derechos de emisión que saldrán a subasta entre 2013 y 2015".



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