Este año, el encuentro internacional -que reúne anualmente a 3.000 representantes de los 151 estados miembros– tiene como principal punto en la agenda el análisis de las consecuencias derivadas del accidente de la central nuclear de Fukushima (Japón).

En paralelo a la Conferencia General se realizan numerosos grupos de trabajo para estudiar las lecciones aprendidas por la comunidad internacional. Así, durante el lunes y el martes tuvo lugar un taller donde se puso de relieve la importancia de revisar los tratados internacionales existentes en materia de seguridad nuclear, protección física y responsabilidad por daños nucleares.

Asimismo, el Grupo Internacional de Seguridad Nuclear (INSAG) celebró el lunes un foro en el que se debatió sobre las nuevas medidas de refuerzo de la seguridad nuclear, tanto a nivel nacional como internacional, a la luz de lo aprendido en Fukushima.

En colaboración con el Gobierno de Japón, la primera jornada de la conferencia contó con una sesión a cargo de un equipo de expertos del país asiático sobre el impacto del accidente y los esfuerzos realizados para mitigar las consecuencias.

Finalmente, ayer tuvo lugar una mesa de debate sobre el intercambio de conocimientos sobre seguridad nuclear y seguridad física a través de Internet, organizada en el marco de la Red Global de Seguridad Nuclear y Protección Física (GNSSN).
 
Declaración de España

El director general de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria Turismo y Comercio, Antonio Hernández, fue el encargado hoy de presentar la declaración de España.

Durante su intervención, Hernández recordó la concesión del premio Principe de Asturias de la Concordia 2011 a los "héroes de Fukushima" (los más de 300 técnicos y operarios que participaron en la estabilización de la planta), así como la solidaridad de España con el pueblo y el Gobierno de Japón por los devastadores efectos del terremoto y tsunami del 11 de marzo, que provocaron el accidente nuclear de Fukushima, suponiendo la redefinición "de gran parte de los trabajos de los estados y del OIEA en los próximos años", en materia de seguridad nuclear.

La declaración de España incluyó una reivindicación del papel del OIEA en el marco de la seguridad nuclear internacional, y del compromiso alcanzado para garantizar los medios, recursos y los conocimientos necesarios para llevar a cabo sus actividades en conformidad con su mandato.

Citando a Amano durante su intervención en la Conferencia Ministerial del pasado 20 de junio, Hernández abogó por que se revise y refuerce "el régimen de seguridad nuclear global".

Respecto de las prioridades que, a nivel nacional, se consideran más relevantes, la declaración de España recoge: la armonización internacional de los criterios sobre seguridad; la existencia de un organismo regulador específico e independiente en los países con centrales nucleares, los mecanismos internacionales de comunicación y cooperación ante potenciales situaciones de emergencia, y la colaboración internacional en procesos de revisión reguladoras. En ese sentido, el director general de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria subrayó la cooperación que el CSN presta al OIEA en el desarrollo de misiones a otros países.

Por último, hizo un llamamiento a la necesidad de llevar a cabo una reflexión en profundidad del marco normativo internacional y de las mejoras necesarias, y explicó que España ya ha presentado a Bruselas el informe preliminar con los primeros resultados de las pruebas de resistencia a las centrales nucleares españolas, en consonancia con el resto de países de la Unión Europea.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de