Ayer, mientras el último de los 15 activistas de Greenpeace quedaban en libertad tras ser detenidos por la acción en la central nuclear de Cofrentes (Valencia), el pleno del CSN aprobaba el informe favorable para que dicha central siga en funcionamiento 10 años más. Ambos hechos han coincidido con la aprobación en el Congreso de los Diputados de la Ley de Economía sostenible, en la que no se establece un periodo de funcionamiento fijo para las centrales nucleares españolas.

La continuidad de Cofrentes está casi asegurada, ya que el texto recientemente aprobado no limita a 40 años el funcionamiento de las centrales nucleares españolas, y las decisiones del CSN serán tenidas en cuenta para aprobar la solicitud de renovación de explotación.

La decisión adoptada por el Pleno se basa en la comprobación del correcto funcionamiento de la central y del mantenimiento del nivel adecuado de seguridad para continuar su operación, así como en las modificaciones introducidas o previstas para dar respuesta a requisitos normativos de mayor exigencia a los estrictamente requeridos por la reglamentación vigente. De igual forma, esta decisión tiene en cuenta la verificación del cumplimiento por parte del titular de los requisitos de la autorización concedida en el año 2001.

Este informe favorable está basado en los resultados de la evaluación, contenidos en un conjunto de 36 informes técnicos especializados así como los requisitos exigibles por el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas. Asimismo, contempla la información procedente de las 267 inspecciones realizadas a la central durante la vigencia de la actual autorización por parte del CSN, así como los resultados de la supervisión continua del funcionamiento de la instalación mediante el “Sistema Integrado de Supervisión de Centrales” (SISC).

Durante varias sesiones de estudio, el Pleno ha revisado el cumplimiento, por parte de la empresa titular, de las condiciones de la autorización vigente y las instrucciones técnicas complementarias asociadas, la revisión periódica de seguridad y la normativa de aplicación condicionada. De esta forma, el dictamen emitido por el CSN, establece 9 límites y condiciones aplicables.

El requisito más importante que se requiere al titular se recoge en la siguiente condición, a la que, a su vez se añade una instrucción técnica complementaria: antes del mes de agosto de este año, el titular de la central deberá realizar una revisión de su Plan director de reducción de dosis (PDRD) en los trabajadores, que incluya objetivos cuantificables para cada una de las tareas concretas que se establecen en el mencionado PDRD. Además, y antes de un año desde la renovación de la autorización, la empresa titular deberá llevar a cabo una auditoría independiente de su programa de protección radiológica ALARA.

Asimismo, los límites y condiciones establecidos se acompañan de 14 instrucciones técnicas complementarias (ITC). Las ITC desarrollan las condiciones de la autorización, incluyendo las relativas a las modificaciones más importantes, y requieren asimismo acciones adicionales por parte del titular, identificadas ya en dicha evaluación.

Incidente en Cofrentes

Adicionalmente, el Pleno del CSN ha analizado el incidente registrado en la central nuclear de Cofrentes, cuando varios miembros de la organización ecologista Greenpeace rompieron el vallado de seguridad y asaltaron la torre oeste de refrigeración, sin acceder a zonas vitales de la instalación, pero obligando a la central a activar su Alerta de Emergencia, de acuerdo con su Plan de Emergencia Interior.

Del análisis de la situación derivada de la intrusión a la central, el Pleno del CSN subraya que el incidente no afectó al objetivo principal del sistema de seguridad física, pues durante el mismo no se produjo el acceso a áreas vitales de la instalación.

Además se insiste en que el sistema de seguridad física cumplió su función de detección y retardo de la intrusión. No obstante, debido a los medios utilizados por los asaltantes (con el consiguiente grado de violencia sobre las personas y las infraestructuras), ni el vallado ni los vigilantes consiguieron detener la intrusión en el área protegida. Sin embargo, el titular sí evitó (con la colaboración de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado) el acceso de los asaltantes a cualquier área vital de la central.

Aunque el incidente no supuso riesgo alguno para la seguridad de la central, el Pleno del CSN identifica diferentes acciones de mejora del sistema de seguridad física de estas instalaciones. En consecuencia, desde el CSN se realizará, junto con el titular, un análisis del suceso, incluyendo un estudio sobre la capacidad de respuesta del sistema de seguridad física de la instalación, para identificar las mejoras que procedan a la luz de dicho análisis.

Incluyéndose también nuevos aspectos genéricos de mejora de seguridad física (para todas las centrales nucleares) en una revisión de la Instrucción de Seguridad, IS-09, prevista para este año. Además se impulsará, junto con las administraciones públicas implicadas en la seguridad física de las instalaciones, un plan de acción para mejorar la capacidad de respuesta y de información preventiva ante actos de agresión, ataque o asalto a cualquier central nuclear española.



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