Los edificios administrativos estarán abiertos dos tardes a la semana. El lunes será uno de los días de apertura y el otro el que se decida en cada centro de trabajo de acuerdo con sus propias necesidades.

No obstante, en ningún caso tendrá incidencia en el horario de atención a la ciudadanía, que permanece inalterable.

El cierre de un edificio administrativo una tarde conlleva un ahorro energético del 2,29%, lo que permite estimar una reducción de más de medio millón de euros al año. La adaptación del horario y jornada de trabajo para un conseguir un mayor ahorro energético y una reducción de gastos ha sido negociada con los organizaciones sindicales con representación en la Mesa Sectorial de Negociación de la Administración General (CSIF, SAFJA, USTEA, UGT y CCOO). En todo caso, se ha conseguido hacer compatible el objeto de la medida y la conciliación de la vida laboral y familiar.



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