Asimismo, la organización publicó el informe independiente Evitar los peligros del petróleo, que explica cómo se reduciría la importación europea de petróleo no convencional a través de medidas sobre las emisiones de CO2 de los vehículos.

Activistas de Greenpeace han portado los 31 paneles, entregados en el registro del Congreso, que contienen las firmas de la ciudadanía preocupada por los dos nuevos proyectos de pozos de petróleo en aguas profundas frente a la costa de Tarragona, recién manchada por el vertido de la refinería de copropiedad de Repsol. La solicitud realizada por esta misma empresa se encuentra a la espera de la decisión del Gobierno.

Greenpeace pide a la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento que reconozca la preocupación de la sociedad acerca de los riesgos de la extracción de petróleo, así como el vínculo entre la eficiencia de los vehículos y la necesidad de reducir la demanda de petróleo. También solicita que se declare a favor del proyecto de normativa para regular las emisiones de CO2 de las furgonetas que el Parlamento europeo debería votar en su sesión plenaria el próximo 23 de noviembre.

Por ello, Greenpeace se ha dirigido a los ministros de Medio Ambiente y de Industria para pedir que colaboren con el Parlamento europeo para lograr una normativa europea en materia de emisiones de CO2 de los vehículos comerciales ligeros que tenga en cuenta la experiencia catastrófica del accidente en el golfo de Méjico.

"Es la ineficiencia de los vehículos la que fomenta que cada vez se asuman mayores riesgos para encontrar petróleo en aguas profundas o en el Ártico” ha declarado Sara Pizzinato, responsable de la campaña Transporte de Greenpeace. “Sólo han pasado seis meses de la explosión de la Deepwater Horizon y ya se ha encontrado crudo del vertido a más de 500 km de la zona cero. Sin embargo, el Gobierno parece preferir defender los intereses de los fabricantes de coches sin entender que, si no se reduce la demanda de petróleo, no hay forma de evitar desastres similares”.

Informe Evitar los peligros del petróleo

La organización ecologista recuerda que uno de los mayores motores de los vertidos de petróleo es el sector del transporte con su incremento constante de demanda de petróleo. El informe independiente que presenta hoy Greenpeace en el ámbito europeo, Evitar los peligros del petróleo, demuestra que si la Unión Europea estableciera una serie de estándares progresivos de consumo de carburante de coches y furgonetas desde ahora hasta 2030, el consumo de petróleo en Europa se reduciría en un ocho por ciento en 2030. Además, tan solo poner en marcha esta iniciativa evitaría por completo la necesidad de importar petróleo derivado de fuentes peligrosas, reduciría las emisiones de CO2 de Europa en 186 millones de toneladas, y supondría un ahorro anual de 42.000 millones de dólares en importaciones de crudo. Recortar la demanda de crudo del sector del transporte también eliminaría la necesidad de abrir los dos proyectos de pozos de petróleo en Tarragona, solicitados por Repsol.

El consumo de petróleo y las emisiones de CO2 del sector transporte siguen manteniéndose elevadas tanto en España como en Europa. Ahora que se está negociando una regulación comunitaria sobre las emisiones de las furgonetas, el Gobierno español está asumiendo como propias las demandas de los fabricantes de automóviles que consideran difíciles de alcanzar los objetivos planteados para reducir el consumo de estos vehículos a escala europea.

Sin embargo, la propuesta presentada por la Comisión Europea tan solo requeriría a los fabricantes de furgonetas reducir las emisiones en un 14% entre 2007 y 2016. Ya algunos de los modelos más vendidos han logrado recortes de un 10% de las emisiones desde 2007 hasta hoy, lo que demuestra que las barreras que impedirían cumplir con esta propuesta de normativa no son de carácter tecnológico.



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