En total, se sustituyeron cerca de nueve mil lámparas y luminarias por otras de bajo consumo, que suponían un coste económico aproximado de 673.000 euros.

Estas actuaciones permiten disminuir el consumo energético total en más de 2.000 MWh/año, evitando así la emisión a la atmósfera de casi 700 toneladas de CO2 anuales, el equivalente a la plantación de 35.000 árboles. Asimismo, la realización de los proyectos permitió conseguir también ventajas ambientales como la merma de la contaminación lumínica que sufren los ayuntamientos o la reducción de productos nocivos como el mercurio.

Esta iniciativa se suma a las auditorías llevadas a cabo el año pasado en diversos municipios gallegos, con el objetivo de reducir su factura energética. Así, la Consellería de Economía e Industria reitera su compromiso con las entidades locales, facilitando el ahorro y la eficiencia energética. En este sentido, hace falta destacar que más de la mitad de la energía que se consume en un municipio corresponde a la iluminación pública, apartado que supone el 70% del desembolso económico en energía.

Los proyectos se encuadran dentro del programa de actuaciones para el ahorro y la eficiencia energética, que en la última convocatoria incluyó un total de diecisiete líneas de ayudas, todas ellas especialmente orientadas a los principales sectores productivos de la economía gallega y a los ayuntamientos, que pueden ser beneficiarios de nueve de ellas.



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