El calamar gigante que vive en lo más profundo del océano

El kraken proviene de las leyendas nórdicas, pero su origen no es irreal. Aunque no mide los 3.000 metros que aseguraban los antiguos marinos escandinavos, en las profundidades de los océanos viven los calamares gigantes (Architeuthis dux) que han catapultado la imaginación de los hombres de mar.

Sus apariciones no son nuevas: hace más de 20 siglos, Aristóteles había propuesto el término teuthos para distinguir a los especímenes más grandes de los teuthis, las especies más pequeñas. También en la Historia Natural de Plineo el Viejo se mencionan los avistamientos de estos cefalópodos, aunque con medidas más exageradas que las reales.

Sin embargo, el calamar gigante asusta por sus dimensiones, pese a ser un animal inofensivo. Su longitud puede llegar a los 18 metros y su peso alcanzaría entre los 230 y los 250 kilos. Gran parte de esta medidas se las llevan sus tentáculos, que pueden medir hasta seis veces la extensión de su saco visceral.

Un "primo" del calamar gigante, que puede prestar a la confusión, es el calamar colosal (Mesonychoteuthis hamiltoni), que puede medir entre 8 y 10 metros, pero su peso duplica al del gigante. A diferencia del primero, este sólo vive en las frías aguas de la Antártida y el Ártico.

Se ha especulado que hay una docena de especies de calamares gigantes, pero el biólogo Angel Guerra Sierra, investigador en ecología marina en el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, descarta esta profusión y asegura que sólo hay una especie, el Architeuthis dux. “Y lo sabemos desde hace poco, desde el 2013, gracias al análisis del ADN mitocondrial”, precisa a La Vanguardia.

El calamar gigante es un animal poco amigo de la fama. Al vivir en las profundidades, entre los 250 y los 1.500 metros de la superficie, hallarlo es casi imposible. “Hacemos investigación forense”, describe Guerra, autor de una decena de libros de biología y ecología marina, entre ellos Gigantes de las profundidades, escrito con Michel Segonzcac (investigador del Museo Nacional de Historia Natural de París).



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de