¿Qué es la huella de carbono?

En mayor o menor medida, todos los productos, procesos, individuos y organizaciones generan emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de manera directa o indirecta. En otras palabras, la huella de carbono es la marca que dejamos en el planeta.

La finalidad principal de averiguar la huella de carbono es poder reducirla y en caso de no ser posible, compensarla. ¿Cómo? Por ejemplo , a través de iniciativas de mitigación y adaptación. En el caso de las organizaciones interesadas en conocer su huella, analizan sus emisiones de GEI y guardan un registro mediante un sistema estandarizado. Los más utilizados son GHG Protocol e ISO 14064-1.

En el caso de productos o servicios, la medición se realiza teniendo en cuenta todo el ciclo de vida de dicho producto o servicio. En este caso, los estándares más empleados son: PAS 2050:2011 e ISO/TS 14067:2013.

¿Cómo se calcula la huella de carbono de una persona?

Para que una persona pueda descubrir cuál es el impacto que tiene sobre el planeta existe un método de cálculo accesible a todo el mundo e ideado por el ingeniero francés experto en cambio climático Jean-Marc Jancovici.

Este método incluye multitud de variables que recogen datos cotidianos del usuario para calcular cuál es el nivel de emisiones de CO2 directas e indirectas que su actividad supone. El cuestionario se encuentra dividido en cuatro partes y a cada una de estas partes le corresponde ¼ de las emisiones totales del individuo: alojamiento, transporte, alimentación y consumo.

Siguiendo este modelo, existen diferentes opciones para calcular la huella de carbono de una persona, como por ejemplo este de la empresa inglesa Carbon Footprint, avalado por la normativa ISO, Sustainable Business Network e IEMA (Institute of Environmental Management and Assessment).