El estudio demuestra que la vegetación de las áreas urbanas puede contribuir de forma importante a la absorción de carbono, y que esta podría ser mayor con la plantación y mantenimiento de árboles, ya que en ellos se encuentra la mayoría del carbono acumulado.

Este estudio, publicado por la revista especializada Journal Applied Ecology, es el primero en medir la cantidad de carbono que puede acumular un área urbana en Europa.

Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y las áreas urbanas continúan expandiéndose a un ritmo superior a cualquier otro tipo de cambio de uso del terreno; aproximadamente el 4% de la superficie mundial está catalogada como urbanizada.

Los investigadores, mediante el uso de datos extraídos por satélite e información recabada in situ en los parques y jardines locales, estudiaron la vegetación de la ciudad de Leicester, incluyendo jardines particulares, parques públicos, campos de golf, terreno industrial abandonado, márgenes de carreteras y orillas de ríos.

El estudio encontró más de 230.000 toneladas de carbono absorbidas en la vegetación, una cantidad muy superior a las estimadas.

Según la autora del estudio, "los árboles, en especial los grandes, deberían ser protegidos y conservados. La mayoría de los terrenos públicos en todo Leicester son campos de hierba. Solamente con plantar árboles en el 10% de los terrenos lograríamos aumentar el almacén de carbono de la ciudad en un 12%".

Los datos aportados por el estudio suponen un paso importante hacia el cumplimiento de los objetivos nacionales de reducción de emisiones, que en el caso de Gran Bretaña se sitúan en un 80% para el año 2050 respecto a los niveles de 1990.

Los resultados del estudio demuestran los beneficios potenciales de contar con almacenes de vegetación, localizarlos y gestionarlos correctamente.



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