La discusión sobre el futuro de los bosques continúa después de Copenhague. En este contexto, un informe de uno de los centros de investigación forestal líderes en el mundo afirma que la reducción de las emisiones de carbono causadas por la deforestación y la degradación de los bosques (Programa REDD) será exitosa siempre y cuando se subsane la corrupción, se construya capacidad de gestión financiera y se creen mecanismos transparentes para la transferencia de fondos de los países desarrollados a los que están en vías de desarrollo.

"La importancia de los bosques en el Acuerdo de Copenhague demuestra que REDD podría realizarse. Pero debemos prestar mayor atención a las medias, los informes y la verificación de los flujos financieros relacionados con REDD. Muchos de los países que poseen la mayor parte de los bosques del mundo tienen estructuras de gobierno débiles o en evolución para controlar la corrupción", expresó Frances Seymour, Directora General del Centro de Investigación Forestal Internacional CIFOR.

REDD

El Programa REDD podría transferir hasta 25.000 millones de dólares al año desde países desarrollados a países en desarrollo con bosques abundantes. Estos fondos se utilizarán para implementar políticas que controlen las causas de la deforestación y la degradación de los bosques. Los fondos también compensarán a los propietarios de bosques por pérdida de ingresos si modifican su uso.

 "Es necesario construir capacidad de gestión para garantizar que los fondos lleguen a quienes realmente protegen los bosques. Esto no implica detener el Programa REDD; los riesgos de la corrupción deben evaluarse en relación con los inmensos riesgos de no hacer nada. REDD debe presentarse por etapas, para que las capacidades estén al mismo nivel que la ambición. Si hoy se realizaran desembolsos significativos, REDD enfrentaría el desafío de cumplir con las pruebas de efectividad en la reducción de emisiones, de eficiencia en la canalización de los fondos y de equidad en su distribución", evaluó Seymour.

"Intereses personales fuertes motivan la conversión de bosques para otros usos. Existen también grandes desacuerdos sobre quiénes deben beneficiarse de los cronogramas de REDD, en cuanto a los derechos y a la participación en los beneficios entre las comunidades forestales, empresas privadas y gobiernos locales y nacionales. Será necesario contar con tiempo, dinero y voluntad política para resolver esos conflictos. Aún así, REDD es vital para mitigar el cambio climático y proteger los bosques. Debemos superar estos desafíos para asegurar su éxito".

Las emisiones causadas por la deforestación y la degradación de los bosques generan hasta el 20% de las emisiones mundiales, más que el sector de transporte. REDD es crucial en un nuevo pacto global sobre el clima, pero falta consenso entre los decisores y los grupos de interés sobre cómo implementar los mecanismos en los ámbitos nacionales y locales.

El caso indonesio

Con cerca de 90 millones de hectáreas de bosques, Indonesia es el tercer país del mundo con mayor superficie de bosque tropical. Sin embargo, es el mayor emisor de CO2 por deforestación y por la degradación de los bosques por dedicar la tierra a otros usos.

Mediante REDD, Indonesia tiene una oportunidad de oro para generar ingresos, reducir la pérdida de bosques y contribuir a la reducción global de emisiones de carbono. Si se redujera la deforestación en un 30%, generaría 4,5 mil millones de dólares en ingresos cada año.

El estudio de CIFOR, Gobernabilidad financiera y Fondo de Reforestación de Indonesia durante los períodos de Soeharto y post-Soeharto, 1989-2009: un análisis político económico de las lecciones para REDD+, revela detalles sobre el mal manejo del Fondo de Reforestación de Indonesia, establecido en 1989 y que cobró millones de dólares en impuestos a los concesionarios de maderas para pagar la reforestación. La investigación descubrió fraudes y malos manejos financieros entre 1993 y 1998.

Tachrir Fathoni, Director General de la Agencia de Investigación y Desarrollo Forestal (FORDA, por sus siglas en inglés) del Ministerio Forestal de Indonesia, miembro del Consejo Directivo de CIFOR, comentó: "Hemos avanzado mucho desde entonces y debemos continuar aprendiendo de esta investigación para que el sistema sea más transparente, medido y controlado. Convocamos a la comunidad internacional a que apoye este progreso y a que invierta en la construcción de capacidad en todos los niveles. No podemos extrapolar el pasado al futuro. Podemos cambiar y eso haremos, minimizando la posibilidad de malas gestiones.".

El informe de CIFOR recomienda que Indonesia establezca nuevos mecanismos para monitorear el dinero que ingresa al país para proyectos de REDD y que fortalezca a los organismos de fiscalización, como la KPK (Comisión de Anticorrupción de Indonesia). El control del Fondo de Reforestación ha pasado ahora al Ministerio de Finanzas y los organismos anti corrupción han ayudado a mejorar la situación desde la caída de Soeharto en 1998, dijo uno de los autores del informe, Ahmad Dermawan.

"La transparencia será la característica más importante de estos mecanismos. Indonesia se encuentra en el camino correcto para controlar las causas de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques mediante el Programa REDD".



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