El Gobierno francés aumentará el año próximo las primas para cambiar a coches menos contaminantes

Si en el cambio, que implica llevar al desguace el coche viejo (los de gasolina anteriores a 1997 y los diesel de antes de 2001), se opta por un vehículo eléctrico, la prima llegará a 2.500 euros, que se sumarán a otra de 6.000 euros que ya existe para esa motorización, explicó el ministro francés de la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, en una entrevista hoy a "Libération".

Una de las novedades de esta nueva fórmula es que no se dará únicamente por la compra de un coche nuevo, sino que podrá ser de segunda mano, siempre con bajo nivel de emisiones de dióxido de carbono (CO2), lo que incluye incluso modelos comercializados en la segunda mitad de los años 2000.

Tres millones de vehículos

Hulot calculó que potencialmente hay cerca de tres millones de coches antiguos y contaminantes en Francia que podrían acogerse, y dijo que su objetivo es que desde el año próximo se retiren de la circulación más de 100.000.

Esta prima a la conversión, que forma parte del despliegue del "plan clima" presentado por el Gobierno el pasado 6 de julio para luchar contra el calentamiento global y contra la contaminación atmosférica, va acompañada de modificaciones en los baremos de emisiones de CO2 a partir de los cuales habrá que pagar al adquirir un coche nuevo.

Se bajará ese baremo (que seguirá sin tener en cuenta otros contaminantes como el NOx) de los 127 gramos de CO2 por kilómetro actualmente en vigor a 120 gramos, con la vista puesta en el objetivo europeo de descender a 95 gramos en 2020. Además, la tasa subirá a 10.500 euros para los todoterrenos más contaminantes. En paralelo, el ministro confirmó que la equiparación de la fiscalidad del diésel con la de la gasolina (actualmente mas baja para el primero de estos combustibles) se escalonará en cuatro años.

Energías renovables

También anunció que se incrementará hasta 3.000 euros la ayuda para las familias con bajos recursos que cambien una caldera de fuel muy contaminante por otra que utilice energías renovables como la leña o una bomba de calor.

Se extenderá a todo el país el "cheque energía" que se ha experimentado en cuatro departamentos para los hogares con muy pocos ingresos (menos de 7.500 euros anuales) para pagar sus facturas de energía, que será de 48 a 227 euros anuales.

Hulot dijo que se acelerará el alza de la llamada tasa de carbono, que grava los carburantes por el volumen de CO2 que generan: pasará a 44,60 euros por tonelada de CO2 en 2018, frente a los 30,50 euros actuales. A largo plazo, se quiere subir hasta 100 euros en el horizonte del 2030. 



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