Este trabajo de investigación ha sido posible gracias al apoyo prestado desde la Fundación DISA y el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), que concedieron una beca de investigación  a dicho grupo científico para que ahondara en los beneficios sociales y económicos que puede reportar al Archipiélago canario el tratamiento de los restos de una de las riquezas agrícolas de Canarias: el plátano.

El trabajo de investigación que se está llevando a cabo desde la Universidad de La Laguna, realizado por el investigador Douglas Escalante, si se encuentra en una primera fase de estudio, todo apunta a que se puede generar biocombustible a partir de los desechos de las plataneras, utilizando tanto el tallo como el fruto. La clave del plátano, con respecto al resto de frutos, es la capacidad que tiene de fermentarse debido a los azúcares que presenta en su composición y que le permiten generar gases, metano y CO2.

Una vez conseguido un gas de calidad en cantidades apropiadas, el siguiente reto será abordar la segunda fase del proceso, es decir, convertir dicho gas en “dimetieleter”, lo que significa la obtención de un biocombustible de características  similares a la gasolina. Es importante que todo el proceso de generación de biocombustible sea sostenible y que además, el catalizador elegido no necesite grandes cantidades de energía.

El motivo por el que se utiliza el plátano/rolo de platanera para esta investigación, según comenta Douglas Escalante, es porque se trata de una fuente que se puede encontrar con facilidad en Canarias y que da lugart a excedentes de frutos como de rolo, “ya que el fruto que no se vende aparece en los vertederos y siempre hay una cantidad de plátanos que se pierden porque no pueden ser sacados a la venta al no cumplir con la normativa”.

Esto hace que sea “importante” para Canarias y también “útil" aprovechar tanto el excedente de plátanos como el “rolo”, tronco de platanera, y utilizarlos como materia para la generación futura de biocombustible.

Canarias, que a nivel mundial es conocida por su gran producción de plátanos, podría aprovechar estos residuos como biomasa, ya que hay estudios que certifican que tendría una gran viabilidad para competir con cualquiera de los otros biocombustibles que hay en estos momentos en el mercado.

Otros proyectos

Junto a este proyecto de aprovechamiento de los desechos de las plataneras, la Fundación DISA y el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) también ha prestado apoyo, a través de una beca,  para el desarrollo de otros dos nuevos proyectos, que ya se están llevando a cabo desde principios de año. Uno de ellos trata de optimizar el cultivo de microalgas para la producción de biodiesel. Para ello, se centrado en el cultivo con fotorreactores para obtener cosechas más eficientes que permitan que el biocombustible obtenido sea más competitivo frente a otras energías.

El segundo proyecto, por su parte, está centrado en  evaluar los residuos urbanos de Canarias de cara a utilizarlos para la obtención de biogás. Es decir, este proyecto persigue la utilización de los deshechos (residuos orgánicos domésticos, lodos de depuradoras y restos de actividades agrícolas y ganaderas) para producir energía que podría llegar a emplearse para generar electricidad o calor. Ambos proyectos se están llevando a cabo desde el Departamento  de Biotecnología del ITC.



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