La contaminación atmosférica no solo produce mortalidad, sino que también expone a perniciosos efectos a determinados grupos de la población, como los niños, las personas mayores y las mujeres embarazadas, explicó Julio Díaz, del Instituto de Salud Carlos III, durante su intervención en un acto sobre «La contaminación del aire y su impacto en la salud», organizado de forma conjunta por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y el Ministerio para la Transición Ecológica.

Xavier Basagaña, por su parte, incidió en la prevención. «Podemos hacer mucho para controlar los factores relacionados con la contaminación atmosférica».

En opinión de este experto de ISGlobal, uno de los laboratorios de ideas más importantes que existen sobre salud, «solo cumpliendo las guías internacionales en cuanto al nivel de actividad física, el ruido y los espacios verdes en las ciudades, la mortalidad en las urbes se reduciría un 20% cada año».

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, aseguró que «los ciudadanos nos están demandando tales medidas» y que, por ello, el recién presentado Marco de Energía y Clima prevé una «estudiada senda para reducir las actuales emisiones en un tercio de aquí a 2030».

Ribera también se refirió a la contaminación atmosférica como el «nuevo tabaco» y recordó que en 2010, cuando se extendió la prohibición de fumar a cualquier espacio, no tardaron en surgir argumentos en contra que anunciaban «significativas pérdidas económicas» o esgrimían que la regulación «menoscababa las libertades públicas».

Sin embargo, hoy la aceptación de la ley es mayoritaria, han disminuido los ingresos hospitalarios vinculados al tabaquismo y el número de fumadores se encuentra en niveles nunca vistos desde hace tres décadas, detalló la ministra. «Lo mismo va a ocurrir con la contaminación atmosférica. Respirar no puede ser una actividad de riesgo», concluyó Ribera.

Contaminación del aire

María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reforzó los anteriores argumentos con más datos, como, por ejemplo, que la exposición a la contaminación del aire provoca siete millones de muertes prematuras cada año. En este sentido, mencionó que «nuestra salud depende de una transición a fuentes de energía limpia».

La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luisa Carcedo, por último, ahondó en que la OMS considera a los factores ambientales responsables del 20% de la mortalidad total. Por ello, su Departamento va a desarrollar la Ley General de Salud Pública, la cual se aprobó en 2011 aunque su implementación se paralizó.

Dentro de las medidas contempladas se incluyen, entre otras, la «creación de una red de vigilancia de salud pública de enfermedades transmisibles y no transmisibles que están condicionadas por factores de riesgo ambientales y determinantes sociales».

Carcedo también informó sobre la elaboración de un Plan de Salud y Medio Ambiente que «ahora mismo se está redactando en estrecha cooperación con el Ministerio para la Transición Ecológica».

Fuente: R.P.E. / ABC,

Artículo de referencia: https://www.abc.es/natural/biodiversidad/abci-calidad-aire-incide-directamente-salud-personas-sobre-todo-grandes-ciudades-201902210837_noticia.html,